Sí.
LLevaba tiempo dudando en tener mi propio blog.
La verdad, no se me da bien esto de la tecnología. A veces, me siento atropellado por ella, porque en sí misma, la tecnología es como un ser vivo que crece a diario. Yo me conformo con aprender a usar algo que me es útil, pero conozco un montón de gente a la que le gusta investigar, trastear y experimentar con nuevos programas. Se me viene a la cabeza un conocido que se pasó semanas manipulando un editor de imágenes (acostándose a las tantas, por cierto), lo cual me chocó porque nunca en mi vida le había visto hacer una fotografía. Cuando se lo dije, se limitó a encogerse de hombros. A los pocos días, "cuando ya le había sacado el pringue" dejó el programa de la misma manera que un niño dejaría un juguete por el que ha perdido el interés.
No obstante, no odio la tecnología, ni mucho menos. Reconozco su utilidad, sobre todo cuando se pone al servicio de muchos.
La verdad, no se me da bien esto de la tecnología. A veces, me siento atropellado por ella, porque en sí misma, la tecnología es como un ser vivo que crece a diario. Yo me conformo con aprender a usar algo que me es útil, pero conozco un montón de gente a la que le gusta investigar, trastear y experimentar con nuevos programas. Se me viene a la cabeza un conocido que se pasó semanas manipulando un editor de imágenes (acostándose a las tantas, por cierto), lo cual me chocó porque nunca en mi vida le había visto hacer una fotografía. Cuando se lo dije, se limitó a encogerse de hombros. A los pocos días, "cuando ya le había sacado el pringue" dejó el programa de la misma manera que un niño dejaría un juguete por el que ha perdido el interés.
No obstante, no odio la tecnología, ni mucho menos. Reconozco su utilidad, sobre todo cuando se pone al servicio de muchos.
Para los que no me conozcáis solo puedo deciros que soy un escritor novel y acabo de terminar mi cuarta novela. Y no, aún no he conseguido publicar.
Durante el último año he estado participando en diversos foros literarios y blogs. Sinceramente, me gusta participar en los foros, compartir mis experiencias literarias y aprender de las de los demás. Desgraciadamente los foros tienen su propio ritmo --también son parecidos a seres vivos--, hay algunos que van sumamente lentos, las entradas tardan siglos en ser actualizadas por la escasa participación, y, otros, sin embargo, son tan rápidos que no da tiempo a opinar. De hecho, si te descuidas -debido a la gran participación- los post que te interesan son aplastados entre páginas y páginas de entradas y, al final, terminas perdiéndoles la pista.
Durante el último año he estado participando en diversos foros literarios y blogs. Sinceramente, me gusta participar en los foros, compartir mis experiencias literarias y aprender de las de los demás. Desgraciadamente los foros tienen su propio ritmo --también son parecidos a seres vivos--, hay algunos que van sumamente lentos, las entradas tardan siglos en ser actualizadas por la escasa participación, y, otros, sin embargo, son tan rápidos que no da tiempo a opinar. De hecho, si te descuidas -debido a la gran participación- los post que te interesan son aplastados entre páginas y páginas de entradas y, al final, terminas perdiéndoles la pista.
No obstante, tengo que agradecer mucho a los foros, sin duda. Sobre todo a uno que ha sido denostado de un par de años a esta parte, de él he aprendido lo poco que sé sobre el mundo editorial. Os pongo el enlace:
http://portal.bibliotecasvirtuales.com/es/foros/mis-contactos-con-las-agencias
Supongo que ha llegado el momento donde necesito tener mi propio espacio. Mi pequeño espacio donde volcar mis pensamientos de "expansión" o desahogo. Veréis, como he dicho acabo de terminar mi cuarta novela, y me he hecho el propósito de dejarla reposar al menos durante un mes. Quiero olvidarme de ella para poder retomarla sin recordar casi nada y poder pulirla a conciencia. En este intervalo de tiempo no me apetece escribir otra. Necesito "descansar" un poco, coger fuerzas. Pero acostumbrado a escribir diariamente, necesito darle a la tecla. Escribir se ha convertido en mi válvula de seguridad: impide que mi cabeza estalle.
Y no querría que eso ocurriera. Lo pondría todo perdido.
Supongo que ha llegado el momento donde necesito tener mi propio espacio. Mi pequeño espacio donde volcar mis pensamientos de "expansión" o desahogo. Veréis, como he dicho acabo de terminar mi cuarta novela, y me he hecho el propósito de dejarla reposar al menos durante un mes. Quiero olvidarme de ella para poder retomarla sin recordar casi nada y poder pulirla a conciencia. En este intervalo de tiempo no me apetece escribir otra. Necesito "descansar" un poco, coger fuerzas. Pero acostumbrado a escribir diariamente, necesito darle a la tecla. Escribir se ha convertido en mi válvula de seguridad: impide que mi cabeza estalle.
Y no querría que eso ocurriera. Lo pondría todo perdido.