sábado, 4 de septiembre de 2010

Sobre la Crítica literaria: Anika Lillo.

Como os comenté en la anterior entrada, con motivo de la preparación del artículo “La crítica en la Red” para la revista Prosofagia, tuve el placer de pasar un cuestionario de preguntas a un buen puñado de amigas y amigos, amantes todos de la literatura. Ahora, quisiera recompensar en cierta medida la amabilidad que me dispensaron, publicando, cada cierto tiempo, las respuestas completas para que podáis conocerlos mejor.
Hoy le toca el turno a Anika Lillo, una pionera de la promoción literaria en la Red, incansable internauta, webmaster, creadora de revistas independientes y muchas cosas más… aunque, bueno, eso ya los sabéis porque es de sobra conocida por todos vosotros.
Os dejo con la entrevista.

Anika, ¿qué es para ti un crítico literario? ¿Qué cualidades debe tener?
Quizás deberíamos distinguir entre crítico literario profesional y lo que en realidad somos muchos, lectores que comentamos los libros de una manera profesional, pero sin hacer uso de la base y las normas que haría un crítico. En cualquier caso, tanto unos como otros, deberían ser honestos y educados, tener buen criterio, saber hacerse entender y por supuesto haber leído mucho.

¿Crees que la crítica literaria sigue estando mal vista?
Sólo está mal vista si se trata de crítica literaria realizada por profesionales que desmenuzan los libros para encontrar errores gracias a sus conocimientos como “único objetivo” del comentario. Y por supuesto sólo está mal vista por el escritor al que le destrozan el libro porque en ocasiones se ve inquina por parte del crítico o cierto deseo de demostrar su propia cultura y verborrea escrita en contraposición a la del autor criticado. Como mucho estará mal vista en términos generales si se habla de un libro por hablar, sin conocimiento y sin argumentación: eso no es una crítica y lo puede hacer cualquiera, de hecho hay cierto tipo de personas que antes de que salga un libro ya están hablando mal de él. A esos no se les puede tomar en serio.

¿Ves algún problema en que un escritor pueda ser crítico literario?
Se pueden contar con los dedos de la mano los escritores que te dicen todo lo que piensan firmando con su propio nombre cuando se convierten en críticos. Los más honestos suelen firmar con pseudónimo sus críticas, y los que lo hacen con su nombre, al margen de algunas excepciones, son muy comedidos. Problema no, pero no me creo del todo al escritor que habla de un compañero por varias razones: 1) he leído a uno decir que existe una norma “no escrita” en la que el escritor no debe jamás hablar mal del libro de un compañero; 2) el que empieza diciendo toda la verdad, cuando publica su propio libro se transforma al escribir críticas de otros convirtiéndose en un amiguete; 3) la mayoría no sabe separar su opinión de lector de su profesión de escritor, y eso les condiciona. Por suerte conozco escritores que sí hablan honestamente de otros libros, pero es porque no tienen miedo al qué dirán.

¿Qué opinas del tópico que dice: crítico igual escritor frustrado, hay algo de cierto en él?
Puede haberlo pero no es la regla. Casi todo el mundo escribe y lee pero no por ello son profesionales ni lo tienen como meta.

¿Puede ser la crítica literaria en sí misma constructiva o tiene que ser a la fuerza negativa?
Siempre debe ser constructiva. Hay un error en la creencia de que una crítica donde se dejan ver los errores de la obra es per se negativa: se trata de evitar que el autor cometa los mismos errores en sus próximas obras, ayudarle a mejorar y conseguir mejores trabajos si tiene la capacidad de hacerlo. Otra cosa es cómo lo digas: la educación es esencial a la hora de hablar de estos temas, y el escritor que de verdad quiere mejorar siempre acepta de buen grado estos comentarios. De hecho son muchos los escritores que me dicen que no entienden que hablen de reseñas cuando lo único que exponen en los blogs son sinopsis de sus libros; ellos esperan más implicación del lector a la hora de hacer el análisis de su obra. Lo que no me parece correcto es el crítico que se guía por sus gustos y cohíbe al autor en su inventiva. La creación debe ser libre, por lo tanto no se debe criticar la imaginación.

¿Por qué piensas que han proliferado en la Red tantos blogs, webs y foros dedicados a la crítica literaria?
Personalmente llevo haciendo esto desde 1996, siendo una de las pioneras en la red, y he visto crecer en Internet este tipo de blogs igual que los demás pero con más asombro. No todos duran y no todos son leídos, pero sí sé por qué están ahí: todos quieren que les lean, todos quieren opinar. Algunos están capacitadísimos, otros lo intentan sin éxito, y otros solo cuentan lo que quieren leer los demás, pero el fin es el mismo: yo también leo, existo y tengo opinión. Antes se participaba en webs como la mía o en foros, y ahora todos tienen su propio blog, y muchos de los que colaboraron en webs importantes quieren la suya propia así que lo intentan también por su cuenta.

¿Crees que las editoriales los tienen en cuenta?
Las editoriales sólo tienen en cuenta a algunos medios, los que consideran más importantes que son, al fin y al cabo, los más profesionales o más populares. Aunque a la hora de señalar dónde han salido sus críticas les vale casi cualquiera que haya hablado bien de sus libros porque hablamos de un negocio, una empresa que necesita publicidad positiva de sus productos. Ahora bien, el lector sabe en quién se puede confiar y las editoriales también, por eso a la larga no todos los blogs o webs son válidas. Una buena crítica de un buen medio es mejor que diez buenas de un blog que habla así por sistema: el mérito se reconoce en la primera y eso lo sabe el lector, el escritor y el editor.

¿En qué medida piensas que influyen en el público?
No hace mucho hice un tanteo al respecto y saqué buenas conclusiones: se confía en aquel que tiene criterio pero sobre todo en el que coincide con tus gustos. Cada persona es un mundo, si los gustos coinciden y se tiene fe en el criterio del crítico o lector, esa opinión influirá. Yo he visto cómo reseñaba títulos con verdadera pasión de libros que consideraba excelentes y que a continuación se han vendido, y me alegro, no ya por la venta, si no porque el libro lo merecía. Aun así otras webs me han dicho que no creen que influyan en la venta de un libro porque no han visto los mismos resultados.

¿Cómo se llama el tuyo y qué te impulsó a crearlo? ¿Colaboras con alguno?
Yo no tengo blog, tengo una web, una revista de libros y literatura que comencé en 1996. Se llama ANIKA ENTRE LIBROS y nació por mi pasión por los libros y la necesidad de compartir opiniones. No suelo colaborar en otros por falta de tiempo y soy muy selectiva si hago algo al margen, aunque sí colaboro de forma profesional con algunas de las entrevistas que hago para la revista MÁS ALLÁ DE LA CIENCIA.
¿Qué debe tener una reseña literaria para que te llame la atención?
Honestidad, capacidad para señalar lo positivo y lo negativo que pueda haber, un buen análisis, argumentación y, sobre todo, no sentirme estafada. Si tiene algo malo, aunque pueda leerse pasándose este detalle por alto cuando lo lees, quiero que me lo digan. No me gusta que me vendan cobre por oro. Prefiero leer un libro sabiendo que puedo encontrar fallos a que me digan que es maravilloso y luego encontrarme con un producto mal acabado. Me lo leeré con sus fallos y me lo creeré más que si me dicen que es el mejor libro del año a menos que confíe de antemano en el lector o crítico. También agradeceré más aquella que sepa hacerme ver cosas que a mí se me escaparían y creo que una reseña, a ser posible, debe llevar este trabajo añadido.

Y por último: ¿qué objetivos piensas que persigue la crítica literaria?
Yo diría que son dos:
1) LECTOR: Aconsejar la lectura de un libro con sus pros y sus contras si los hay, jamás engañar al lector y tener en cuenta que existen todo tipo de lectores. Esto último es importantísimo y es lo que lleva a la solución final: aconsejar el libro. Lo que tienes que saber es a qué tipo de lector o a qué estado anímico le será más apropiado la lectura del libro.
2) AUTOR: Animar a seguir por la misma línea al que ya lo hace estupendamente, o tratar de aportarle algo al autor para que mejore en el caso de que se vea necesario confiando en su capacidad de superarse.
Muchas gracias, Anika, ha sido un placer entrevistarte.
...Para saber más:

Anika Lillo, Anika Entre Libros:
http://www.libros2.ciberanika.com/

Anika Lillo es Directora y Webmaster REVISTAS ONLINE de Literatura, Cine y Terror:
http://www.ciberanika.com/
libros@ciberanika.com

Anika Entre Libros - Anika Cine Magazine / Vinilo - La Casa de Kruela
BLOG: http://ciberanika.blogspot.com/

Anika está en Facebook
¡Facebookéla! Podrás encontrarla como Anika Entre Libros
Responsable Comunidad Valenciana de REMES
(Red Mundial de Escritores en Español)
http://www.redescritoresespa.com/

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Revista Prosofagia Agosto 2010


¡Hola, amigos!
Aunque muchos ya lo sabéis, me hacía ilusión comentar que acaba de salir el número de agosto de la revista Prosofagia, donde he tenido el honor de participar con un artículo sobre la Crítica literaria en la Red. Si pincháis en el enlace podréis descargárosla; de verdad: merece la pena.
Desde aquí, quiero dar las gracias a: Anika Lillo, Paco Illán, Marta Quèrol, Blas Malo, Javier Pellicer, Juan de Dios Garduño, Verónica Valenzuela, Marta Abelló, Antonia J. Corrales, Julia Siles, Blanca Miosi, Montse de Paz, Arlette Geneve y Manel Haro. Todos ellos me ayudaron con el artículo, ¡ni más ni menos!
También al equipo de Prosofagia por sus consejos y por el excelente trabajo de maquetación.
Un abrazo y buena semana.

P.D. Marta y yo seguimos esperando.

viernes, 27 de agosto de 2010

Nunca fuimos a Katmandú, de Lola Mariné

¡Hola, amigos!
La primera novela publicada de nuestra querida amiga, Lola Mariné, está a punto de aterrizar en los escaparates de las librerías. Se trata de Nunca fuimos a Katmandú, una obra por la que ha apostado la editorial Viceversa, nada más ni nada menos.

Todos los que habéis seguido a Lola a través de su magnífico blog Gatos por los tejados (y si no es así, os recomiendo que lo hagáis), conocéis de primera mano el proceso que la ha llevado a pasar de la clandestinidad literaria a estar entre las grandes novedades de la temporada. Hace poco más de un año, Lola fue fichada por la agencia Sandra Bruna, y ahora, los que la admiramos, respetamos y seguimos, deseamos que tenga mucho éxito en esta nueva aventura que empieza.
¡Compartimos tu emoción, Lola!, ¡mucha suerte, amiga!

Así que ya sabéis, Nunca fuimos a Katmandú, de Lola Mariné, a partir del 23 de septiembre en las librerías de toda España. ¡No nos falléis!

SINOPSIS

Laura está separada y vive con su hija adolescente, se encuentra en un momento crítico de su vida y no es feliz, pero no sabe cómo ponerle remedio; Elena es su más íntima amiga desde la infancia y su contrapunto: mujer fuerte y vehemente, se pone al mundo por montera; Gloria no tiene nada en común con ninguna de las dos: es superficial y esclava de las apariencias, no obstante, las tres, acabarán siendo grandes amigas. También Teresa, una mujer humilde y trabajadora dispuesta a todo para hacer realidad el sueño de su hija, y Ruth, una jovencita idealista y rebelde, forman parte de este mosaico de mujeres de hoy, independientes y urbanas que viven y trabajan en la Barcelona actual y que, como cualquiera de nosotros, luchan día a día por ser razonablemente felices.

Sobre la autora...

Lola Mariné
(Barcelona, Spain)
Nací en Barcelona, pronto me trasladé a Madrid para cumplir mi sueño de ser actriz. Viví con intensidad la “movida madrileña” y sobreviví en el mundo del teatro y el doblaje durante veinte años, después regresé a Barcelona y me licencié en Psicología. Un reencuentro con amigas de la infancia me hizo recordar que en el colegio yo era "la escritora", y fue así como comprendí que mi verdadera pasión era escribir, y que a eso quería dedicar el resto de mi vida.

Para saber más....

Blog oficial de la novela: Nunca fuimos a Katmandú.

Página de la novela en la web oficial de la editorial Viceversa (donde se puede leer el primer capítulo)

sábado, 21 de agosto de 2010

Cuenta atrás

Mi esposa Marta sale de cuentas la semana que viene.
Estos últimos días se ha encontrado muy molesta, sobre todo por las noches, y a pesar de eso, la veo más guapa que nunca. Tiene ese resplandor especial y sutil que rodea a las mujeres embarazadas, algo difícil de explicar.
El viaje que iniciamos juntos allá por diciembre ha sido muy hermoso; y como todos los viajes que se precien nos ha producido ilusión y también miedo. Pero ahora que toca a su fin, creo que ambos sentimos una difusa añoranza, una pizca de melancolía.
El haber sentido el tacto de nuestro hijo a través de la piel de la barriga de Marta ha sido y es uno de los hechos más bellos que hemos vivido nunca. Su barriga, que ha ido creciendo poco a poco, afianzó nuestra seguridad y alejó los temores primerizos. A poco que lo medite, creo que el embarazo es una especie de catarsis, algo tan desproporcionadamente universal que entronca directamente con la raíz de las emociones, con los cultos más antiguos, con las creencias más recónditas y viscerales. Descoloca lo que eres, desplaza lo que fuiste o lo que creíste ser; te llena de dudas y promesas, te hace, en definitiva, mirar hacia atrás y hacia delante, pensar en tus padres, en tus abuelos, y en tu infancia. Te hace comprender.
Es, también, una inmensa alegría que no puede describirse con palabras, un sentimiento puro de lo nuevo y verdadero que está por llegar. Contamos además con la suerte de vernos arropados por mis padres, por mis suegros y por mi hermano y su mujer, Cecilia. Todos cargados de una ilusión desbordante, contagiosa.
El siguiente paso, donde madre e hijo serán protagonistas absolutos, es un viaje en sí mismo, cargado de emociones y temores, pero estoy seguro de que, cuando volvamos a casa, los tres juntos, habremos empezado una nueva vida.
Una vida maravillosa.

domingo, 15 de agosto de 2010

¡¡PRIMER ANIVERSARIO!!

Pues sí, ¡¡ya ha pasado un año!!
¿¿¿Y cómo me metí en este lío???


Recuerdo que acababa de terminar el borrador de mi último manuscrito, estaba en pleno verano y no tenía ganas de empezar una nueva historia. Y, aunque quería desconectar, seguía teniendo ganas de escribir.
Como asiduo a foros y a algunos blogs, me gustaba comentar en ellos, pero el cuerpo me pedía tener mi propio espacio; un lugar donde, en cierto modo, yo pudiera imponer mi propio ritmo y expresar mis inquietudes… aunque debo confesar que la falta de habilidad para los temas informáticos lastraba mi predisposición a crear un blog.
Por aquel entonces, Antonio Lois, el coordinador de la tertulia El Escarabajo Palabrero a la que yo asistía, me informó de la presentación de un libro: El ocaso de las siete colinas, de Patrick Ericson. La novela la presentaba su amigo Jerónimo Tristante en la librería Bertrand de Cartagena. Así fue cómo conocí a Patrick, a finales de julio, en un día de sofocante calor que se alivió con unas cervecitas y una entretenida charla. Por esos avatares del destino, una compañera de la tertulia, María N. Arteaga, me comentó que tenía un blog: “Un pasillo encerado” y me animó a crear el mío. “Es muy fácil”, me dijo sonriendo.
Días más tarde, empecé a trastear en Blogger… y así empezó todo.

27.500 visitas, más de 2.100 comentarios, 68 seguidores… todo ello repartido a lo largo de 67 entradas, de las cuales las más comentadas fueron: La generación del XXI y la reseña de Martín Eden. Durante algunos meses, El alma impresa estuvo en mitad del ranking de literatura de Wikio, ocupando las plazas 47, 49 y 50 (de un total de 250), y su máxima posición en el general fue la 2.590 (Wikio tiene indexados más de 150 mil blogs).

Pero dejando a un lado los datos, lo más hermoso de todo es que este lugar del ciberespacio me ha permitido conoceros, conocer vuestros blogs y páginas, vuestros manuscritos, vuestros libros... compartir inquietudes y reflexiones, debates, noticias y muchísimas cosas que me han enriquecido como escritor y como persona. El alma impresa, al igual que un libro, dejó de pertenecerme desde que vio la luz, y, ahora, vosotros poseéis un pedacito de ella cada uno.

Mucha gente comenta que esto de los blogs es como una ventanita a la que asomarse al mundo, y es cierto, pero en mi caso quiero creer que sucede lo contrario: que vosotros queridas amigas y amigos sois los que os asomáis a la ventana de este humilde blog, o directamente, abrís la puerta y os metéis dentro.
Os acomodáis en mi pequeño mundo, y estáis realmente a gusto en él.
Y eso me hace muy feliz.

Un abrazo y mil gracias.
Sergio

domingo, 8 de agosto de 2010

Un blog que empieza


El otro día, posteando en Prosófagos conocí a una compañera que acababa de iniciarse en este mundo de los blogs. Podéis encontrarla virtualmente con el nick de Noachan, aunque su nombre verdadero es Raquel Cruz.
Y a punto de celebrar el primer aniversario de El alma impresa me pareció bonito daros a conocer su blog: "Diario de una novel", un blog que empieza. En su primera entrada (3 de julio de 2010), Raquel se definió como: “Una aficionada a la escritura que está luchando por merecerse la condición de escritora. Es dura la batalla a la que me enfrento con ilusión y por esa misma razón os garantizo que la emoción está servida.”
Muchos de nosotros compartimos con ella esa mezcla de cariño, tesón, quebraderos de cabeza y satisfacciones que nos da la literatura… Sea pues esta entrada un soplo de aire para sus velas recién arriadas. Un pequeño soplo, desde este lugar humilde, pero lleno de cariño.
¡Mucha suerte, Raquel!

domingo, 1 de agosto de 2010

Carta de un escritor novel a Pérez-Reverte

Al igual que muchos de vosotros he leído el artículo de Arturo Pérez Reverte publicado en el XL Semanal, titulado Carta a un joven escritor (I),
En líneas generales me gustó mucho, no obstante hay algunos puntos en los que no estoy de acuerdo. Para explicarlos voy a remitirme al artículo anterior. De hecho, la Carta a un joven escritor empieza así: "Pues sí, joven colega. Chico o chica. Pensaba en ti mientras tecleaba el artículo de la semana pasada."
El artículo al que se refiere es:
CARTAS DE DOBLE FILO.

Y he aquí mi respuesta al mismo:



Carta de un escritor novel a Pérez Reverte:

Estimado coterráneo, soy un escritor novel y aunque sé que no leerá esta carta por falta de tiempo y porque seguramente ni siquiera conocerá este humilde sitio del ciberespacio, me permito el lujo de responderle con la misma esperanza con la que un náufrago tiraría un mensaje en una botella al mar embravecido que rodea su isla desierta.
Vaya por delante que soy admirador suyo, que he leído muchos de sus libros, y que sigo con razonable asiduidad los artículos de Patente de Corso en el XL Semanal. Y no, no se preocupe, que esta carta no terminará como el Rosario de la Aurora, y que, tras ella, volveré a leer sus libros cuando me apetezca porque me gustan sus personajes, me gusta esa melancolía que destilan y esa visión del mundo donde todo está perdido y solo resta vivir tirando para adelante como mejor se pueda. Dicho esto, quisiera comentarle que no creo que usted se encuentre en una atalaya de soberbia, ni que deba convertirse en el salvador de los escritores noveles, y que, por supuesto, sería material y humanamente imposible que pudiera leer todo lo que le envían y no ha solicitado. También vaya por delante que jamás se me ocurriría mandarle uno de mis manuscritos.
Ahora bien, aunque le he dicho que no creo que se encuentre en una atalaya de soberbia, si me gustaría hacerle ver que, quizá, esté viviendo en otro mundo.
Pienso que los despechos de mis colegas noveles a los que alude tan duramente en la carta, son, sencillamente, un rasgo propio de la inmadurez del artista en ciernes, algo parecido al amante joven que cae en las redes del amor por vez primera y lanza fuego por los ojos. Eso no justifica que le insulten, ni que le deseen la peor de las muertes, claro está, pero, señor Reverte, a estas alturas del partido, con tantas cicatrices a cuestas, tantos escenarios de guerra en la chepa… con tanta vida detrás, no debería ponerse así. Yo mismo recuerdo que, hasta hace bien poco, uno de mis manuscritos, recién alumbrados, eran para mí poco menos que un tesoro… cosa santa, vamos. También recuerdo que tomé un berrinche parecido a los que usted alude en el artículo, cuando, al dedicarle uno de mis manuscritos a una amiga, ésta lo tuvo en su casa durante meses sin leerlo. Aquello me causó un estupor del que tardé en recuperarme.
Ahora, me he dado cuenta de que mis escritos no son tan importantes. En ellos he puesto mucho amor, mucho trabajo, horas en vela, esfuerzo, me he dejado un poco de vida, un poco de salud, un poco de juventud… pero no, no son importantes. Creo que el verdadero artista nace de la humildad, y que alcanzar esa humildad es un proceso difícil.
Pero si le decía que usted vive en otro mundo es, sencillamente, porque me gustaría que recordara aquella primera vez en la que siendo mucho más joven terminó una de sus obras, y se pregunte, con la honestidad que le caracteriza, si de verdad no le ayudó nadie, si de verdad nadie le dio un consejo, una indicación, un poco de aliento… ¿Nadie le tendió la mano?
Quizá la cuestión de fondo de su artículo no resida en que los autores noveles se sientan despechados porque usted no los atiende, quizá la cuestión de fondo sea preguntarse por qué tantos de ellos le piden ayuda. Y, ¿sabe lo que es peor de ser un escritor novel en este país ingrato donde vivimos?
Que la mayoría de los noveles son rechazados sin que nadie los haya leído nunca.

Un abrazo.
Sergio G.Ros.