lunes, 21 de marzo de 2011

In memoriam: Japón.


La vida y la muerte es el agua.
Es rápida y lenta, es oscura y es clara.
De la Naturaleza, la más grácil y fuerte.
Es alegría de los corazones sedientos, de los campos marchitos.
Y también dolor desgarrado, de negras olas, que ahoga los gritos en medio del caos.
Y cuando se aleja, entre los escombros, quejidos y llantos.
"La abuela y el niño", lo viejo y lo nuevo.
Una llama de esperanza en el lejano Japón.

Sergio G.Ros

Sumi Abe de 80 años habla con los bomberos tras su rescate

domingo, 13 de marzo de 2011

Valor de escritor


Valor de ley, de Charles Portis, es un libro excelente, cojonudo, una de las mejores novelas que me he metido entre frente y coronilla en mucho tiempo. Una novela sin pretensiones, narrada en primera persona por una niña nada convencional, Matiie Ross, con un carácter de aúpa, y que te deja, al cerrar la última página, con el regusto de las grandes historias que tardarás mucho tiempo en olvidar. Yo, con esta memoria de pez que me caracteriza, no recordaré muchas cosas sobre ella dentro de un tiempo, pero sí guardaré en la retina de mi cerebelo la intrépida cabalgada de Rooster Cogburn, un vaquero gordo, viejo y tuerto (que interpretara en el cine John Wayne), montado sobre su fiel caballo, asiendo dos grandes pistolas en las manos y las riendas con los dientes, y al texano LaBoeuf, con su rifle Sharp, capaz de acertar en un blanco a más de seiscientos metros. Una historia de venganza, cruel, real y desbordantemente viva.

Bien, pues este libro me ha convulsionado de tal manera que he estado reflexionando en los últimos días sobre dónde reside la grandeza de los escritores, y, en mi caso particular, hacia dónde quiero dirigir mi camino literario. En la actualidad, abrumado por el trabajo y aprovechando cada segundo de tiempo libre para estar con mi retoño, no dispongo de casi espacio para la literatura. Pero, ¿necesita tanto espacio?

Y he aquí parte de mis reflexiones, que os traslado sin ánimo de lecciones morales:

¿No os sentís, a veces, demasiado condicionados por las respuestas de agentes y editores?, ¿hastiados por los tiempos de espera?, ¿por las tendencias, por los géneros, por si vuestro libro será largo, corto o políticamente correcto?, ¿por si será vendible, si se “llevará” ahora?
Y, ¿no os parece todo un poco de locos?, ¿un poco estúpido?
¿No creéis que nosotros mismos hemos impuesto demasiadas presiones, demasiadas barreras? ¿Demasiados facebooks, bloggers, foros…?

Pregúntate: ¿Es eso tan importante para escribir? Y, sobre todo, ¿crees que eso te ayudará a ser escritor?, ¿te ayudará a bajar al sótano para encontrar lo que buscas?

¿¿De verdad??

¿¿De verdad??

domingo, 13 de febrero de 2011

Montse de Paz gana el VIII Premio Minotauro de novela

Pues sí, amigos, Montse de Paz, nuestra querida Elisabet de Prosófagos, la alma máter de muchos de los que buscábamos consejos literarios, ha ganado el VIII premio Minotauro de novela con CIUDAD SIN ESTRELLAS, una noticia para enmarcar, una de esas noticias que te hacen alegrarte porque recompensa el trabajo y el esfuerzo de escribir, porque alienta los sueños y la esperanza.
Es además, otra integrante de La generación del XXI.

¡¡¿Crisis?!!, ¡¡¿quién dijo crisis?!!

Desde este humilde rincón: ¡¡Enhorabuena, Elisabet!!


SINOPSIS DE LA NOVELA:
CIUDAD SIN ESTRELLAS
Ziénaga es un paraíso de cemento y neón, bajo un cielo invariablemente gris durante el día y anaranjado por la noche. Pero en los foros de los cazadores de antigüedades se habla de otro mundo fuera de los muros de la ciudad. Un mundo muy diferente al de las versiones oficiales, según las cuales un desierto inhóspito rodea las escasas zonas habitables del planeta. Sin embargo, las autoridades estatales se apresuran a sofocar estos rumores y los llamados «misticoides» son considerados rebeldes y castigados por el sistema.
Un atardecer, a la hora entreluz, mientras se dirige con sus amigos al burdel de lujo más afamado de la metrópoli, Perseo Stone tomará una decisión. Y les confesará un plan insólito que hará tambalear su mundo.
Montse de Paz, en la mejor tradición de la novela clásica de ciencia ficción, nos ofrece un relato sobre la pérdida de la inocencia y la búsqueda de la libertad.

LA AUTORA:


MONTSE DE PAZ
Montse de Paz Toldrá nació en Lérida en 1970. Licenciada en Filología Inglesa, trabaja y colabora con organizaciones humanitarias desde hace más de veinte años. Su afición literaria arranca de la infancia y se ha nutrido con las experiencias adquiridas en su labor social y profesional. Redactora y directora de dos revistas, ha elaborado guiones para programas de radio sobre valores humanos, e imparte charlas sobre solidaridad y voluntariado.
También colabora con algunas publicaciones escribiendo artículos de opinión y forma parte de la redacción de la revista literaria virtual Prosofagia. En la actualidad reside en Barcelona donde es co-directora de la Fundación ARSIS.
Ha escrito varios libros de ficción, poesía, una colección de relatos cortos y dos ensayos. En marzo de 2006 obtuvo el segundo Premio Literario de la Federación Andaluza de Comunidades (Premios FAC), por su escrito en prosa poética Leyendas en un patio andaluz. También ha publicado Estirpe Salvaje, Mujeres de Dios y Cómo curar los sentimientos negativos. Es la ganadora del Premio Minotauro 2011 con su novela Ciudad sin estrellas.

Su blog: Andanzas de una escritora en busca de editorial

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Os dejo varios enlaces:
http://www.hoy.es/rc/20110210/mas-actualidad/cultura/montse-gana-premio-minotauro-201102101805.html

http://www.antena3.com/videos-online/noticias/cultura/ciudad-estrellas-montse-paz-premio-minotauro_2011021100039.html

http://www.scyla.com/noticias/411/montse_paz_gana_viii_premio_minotauro_ciudad_sin_estrellas

lunes, 31 de enero de 2011

Sputnik, mi amor, de H. Murakami

Cuando he empezado a recibir opiniones de varias agencias literarias sobre Transmutación, algunas muy favorables aunque con la situación complicada del sector editorial como trasfondo, me he sorprendido con la relación intensa que tiene mi último manuscrito con la obra de Haruki Murakami. Ya lo decía alguien en uno de esos famosos consejos a escritores: “imita a los grandes”, a lo que yo apostillaría, “imita a los que te gustan”. De hecho, como he pasado unos días en el hospital por asuntos familiares he aprovechado para zamparme la novela “Sputnik, mi amor” y me he quedado con un buen sabor de boca, porque es una obra que emociona.
También me ha hecho preguntarme, seriamente, si en las condiciones actuales un autor tan laureado por crítica y público como Murakami (y cuyo nombre se escucha para el Nobel de literatura), publicaría fácilmente aquí, en España.
De todas formas, yo sigo soñando, ¿os imagináis ver publicada Transmutación en Tusquets?
Bueno, os dejo mis impresiones:
Sputnik, mi amor.
Haruki Murakami
Editorial: Tusquets
Año publicación: 2002 (primera edición).
SINOPSIS
Perdidos en la inmensa metrópoli de Tokio, tres personas se buscan desesperadamente intentando romper el eterno viaje circular de la soledad; un viaje parecido al del satélite ruso Sputnik, donde la perra Laika giraba alrededor de la Tierra y dirigía su atónita mirada hacia el espacio infinito. El narrador, un joven profesor de primaria, está enamorado de Sumire, a quien conoció en la universidad. Pero Sumire tiene una única obsesión: ser novelista; además se considera la última rebelde, viste como un muchacho, fuma como un carretero y rechaza toda convención moral. Un buen día, Sumire conoce a Myû en una boda, una mujer casada de mediana edad tan hermosa como enigmática, y se enamora apasionadamente de ella. Myû contrata a Sumire como secretaria y juntas emprenden un viaje de negocios por Europa que tendrá un enigmático final.

Reseña
Si se desgrana la obra de Murakami, uno puede llevarse la sorpresa de no encontrar nada especialmente relevante en el aspecto literario. No hay excesivas figuras literarias, el estilo podría decirse que es sobrio, minimalista en algunos casos… pero engancha, y ¡de qué manera!
Murakami tiene el don de producir un efecto hipnótico en la escritura, algo tan extraño que habría que honrar al primer editor que apostó por este escritor japonés: no en vano, sus novelas no pueden encasillarse fácilmente en un género concreto (pero tiene millones de seguidores en todo el mundo). Sputnik, mi amor es y no es al mismo tiempo una novela romántica, aunque subyace sobre ella, como una sombra prehistórica, la cadencia del trhiller, el suspense y una pizca de terror, todo ello bañado con un realismo mágico de gran originalidad. Podemos encontrar nexos comunes a otras de sus obras: el manejo de la primera y la tercera persona y que los protagonistas suelen ser personas extremadamente solitarias (de hecho la soledad se percibe como otro personaje, abrumador y perenne). Son además, casi siempre, personajes muy jóvenes, con una pasión desmedida por la música y la lectura, extremadamente melancólicos, con dificultadas para relacionarse completamente en el amor o en la sexualidad, en ambas o en una de ellas, que se ven inmersos en triángulos amorosos con personas del mismo sexo o el contrario, y, por encima de todo, destaca lo que parece ser un leit motiv constante en sus historias: la forma en que se enfrentan a un cambio importante en sus vidas. Me atrevería a decir que eso, el cambio, es el motor de Murakami y lo que hace que los lectores se queden enganchados a sus novelas, porque, humanamente, por muy extrañas que puedan parecer, son y se sienten como verdaderas.
… Y es que no hay una “lógica” racional en las tramas de Murakami, él mismo, en alguna entrevista, ha explicado que no sigue ningún proceso estructural prefijado. Son por tanto sus obras, en mi opinión, obras para ser leídas, no contadas. Donde no se respetan estrictamente las reglas literarias y donde nada es lo que parece, empezando por un lenguaje sencillo que desvela como pocos un extraordinario y desconcertante manejo de las emociones.
Sergio G.Ros

domingo, 16 de enero de 2011

Recapitulación

2010, literariamente hablando, no ha sido mi año más creativo. Gran parte del mismo ha rotado sobre la revisión de “Su nombre empezaba por E”, mi último manuscrito, una novela de acción, con tintes bélicos y de terror.
A mediados de año, tras recibir los consejos de una importante agencia literaria, me metí de lleno en una profunda revisión de la historia a la que rebauticé con el título “Transmutación” (revisión 5 del original). Entre los cambios destacaron la reducción (en torno al 15%) del número de páginas y un redimensionamiento de los personajes, diluyendo secundarios y potenciando protagonistas, además de pulir de nuevo todo el texto.
Este manuscrito nació como una novela ambiciosa pues quise que fuera un punto de inflexión en mi camino literario: alterné narradores y tiempos verbales diferentes, e incluso prosas contrapuestas.
2010 también ha sido el año de la Generación del XXI, una entrada en este blog que dio mucho que hablar en la Red (por cierto, El alma impresa ya va por las 40.000 visitas y 100 seguidores, algo que me llena de orgullo). En el 2010 he descubierto las novelas de varios amigos escritores: leí a Blas Malo, a Juan Jesús Hernández, a Felisa Montero, a Antonia J.Corrales, a Pedro de Paz… Colaboré (no tanto como quisiera) con la revista Prosofagia, y con la página Llegir en cas d´incendi, para la que hice algunas reseñas que habéis tenido la amabilidad de leer y comentar. Fue también el año en el que me convertí en el coordinador de la tertulia literaria El Escarabajo Palabrero, una experiencia inolvidable, y al principio abrumadora por la responsabilidad, donde puede charlar sobre literatura con gente maravillosa, sumergiéndonos en el mundo de Houllebecq, Fitzgerald, o Marías…
Ha sido también el 2010 mi año de acercamiento a algunos de los grandes como Flaubert, Chèjov, Zweig, Carver o Dostoiewski…
Y, sobre todo, el 2010 ha sido un año vital: en septiembre nació mi hijo Sergio, una implosión de alegría que sacudió nuestro mundo, y que llena nuestros días y nuestras noches.
El 2011 se vislumbra lleno de retos.

¡¡Salud y mucha fuerza para afrontarlos, amigas y amigos!!

domingo, 26 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Este ha sido un año intenso, un año de esperanza, de miedo, pero también de grandes alegrías.
Es hermosísimo ver cómo comienza una nueva vida, pequeña y frágil, rodeada de tanto amor.

Os deseo de corazón unas preciosas Navidades y un próspero Año Nuevo.
Sergio G.Ros

lunes, 6 de diciembre de 2010

Trece cuentos inquietantes, de Felisa Moreno


Autora: Felisa Moreno Ortega
Editorial: Hipálage.
ISBN: 9788496919297
Año de edición:2010


RESEÑA

Trece cuentos inquietantes
me ha hecho recordar las noches de televisión en blanco y negro, y más en concreto las de una mítica serie: Alfred Hitchcock presenta.
Cada capítulo comenzaba con una pequeña introducción del orondo y genial Hitchcock (casi siempre en tono irónico aunque versara sobre temas tan mordaces como el asesinato) que, al final, regresaba para “entre comillas” relatar una breve moraleja. ¡Cómo olvidar esa silueta tantas veces reproducida! ¿Verdad?

Trece cuentos inquietantes de Felisa Moreno bebe de esa fuente tan primitiva y poderosa, y por otro lado olvidada, que es el suspense, puro y desconcertante, donde cada relato tiene como epicentro a personas normales viviendo situaciones extraordinarias. Relatos, por otro lado, llenos de pequeñas obsesiones que los dotan de gran singularidad, inquietudes nacidas del día a día, cotidianas, y donde el lector puede verse reflejado y "conectar": los problemas de pareja, las relaciones paterno filiales, la soledad, el paso del tiempo, las casas que se convierten en cárceles… los atropellos de coches.

Quizá Felisa Moreno no haya alcanzado aún su cénit como escritora, pero puedo decirles que tiene valentía y que me han sorprendido gratamente dos cosas de su escritura: la fuerza de su sencillez narrativa y la originalidad de algunas de sus historias. Sobre todo me ha llamado la atención los relatos en primera persona, donde en escasas páginas es capaz de adentrarnos de lleno en un relato y pillarnos, como lectores, por la retaguardia. Si tuviera que apuntar uno de los relatos por encima del resto, diría que me encantó “La habitación del pensar”, puramente hitchcockiana, donde no hay seres sobrenaturales, ni apariciones… pero que es, sencillamente, muy, muy inquietante.
Sergio G.Ros
Sobre la autora:
Felisa Moreno Ortega
nació en Alcaudete (Jaén) el mismo año en que el hombre llegó a la Luna. Con su novela La asesina de los ojos bondadosos obtuvo el Premio de Escritores Noveles de la Diputación de Jaén. Ha recibido numerosos premios y menciones en diversos certámenes literarios nacionales e internacionales y tiene más de una docena de publicaciones en antologías de relatos editadas en España y México.
Trece cuentos inquietantes es su primer libro de relatos, publicado en septiembre de 2010 en la Editorial Hipálage.
Para saber más:
Su blog
“El sueño de las palabras”