jueves, 1 de abril de 2010

Horas bajas

Hoy hemos ido a ver a un amigo de mi padre al que apreciamos mucho y consideramos como de la familia. Tras ponernos al día, hemos conversado sobre todo tipo de cosas, y ya casi al final de la visita, sin saber exactamente cómo, ha salido a la luz lo de mi afición por la escritura. De hecho ha sido mi padre el que ha sacado el tema. Su amigo, que tiene una formidable preparación cultural, ha comenzado a hablar de libros actuales que yo no he leído; y cuando he comentado mis inquietudes literarias, las cosas que hago y que llevo en marcha, me he sentido pequeñito, casi insignificante. He comprendido que estoy muy alejado del arquetipo de escritor actual, por lo menos, el tipo de escritor español, o eso creo.
Siempre me he sentido una persona distinta, que nunca ha terminado de encajar en ningún sitio. Gracias a mis padres he recibido una enseñanza muy completa, pero en mi caso, debido a mi tipo de memoria, soy olvidadizo. Como estudiante me costó mucho esfuerzo y trabajo conseguir buenas notas, y pronto, me di cuenta de que cuando memorizaba algo no tardaba en olvidarlo. De hecho, mi tendencia me llevaba hacia las letras, pero, paralelamente, tampoco se me daban mal las ciencias. Digamos que siempre he caminado por un sendero no delimitado, sutil, que me ha causado problemas a la hora de tomar una decisión, y que, simultáneamente, no me deja ser todo lo bueno que mi nivel de autoexigencia me dice que debo ser en lo que emprendo.
Como os decía, esa conversación con este hombre, me ha hecho pensar qué tipo de escritor voy a ser. He comprendido que en España, la literatura va muy ligada al género histórico porque cuando se habla de literatura, se establece una relación indisoluble con lo que denominamos “cultura”. Y la asociación de cultura con historia es tan fuerte, que parece inevitable que una persona definida como muy culta es aquella que conoce perfectamente qué reyes manejaron los destinos de España en el siglo XVI, o en qué fecha tuvo lugar la batalla de Lepanto.
Pues bien, yo no soy así. Posiblemente, un día supe esas fechas, supe los nombres de esos reyes, pero ya los olvidé. Admiro a los escritores que trabajan el género histórico, pero lo que me atrae de una novela son los personajes, su profundidad y la propia historia que se cuenta. ¿Soy raro por ello?
Creo que hace tiempo leí a un escritor que decía que, en contra de lo que se piensa, es más difícil escribir sobre el presente que sobre hechos que ocurrieron hace siglos. Lo segundo, puede ser cuestionable por los historiadores y eruditos, pero lo primero (escribir sobre hechos que discurren en la actualidad) es más complicado por cuanto los lectores tienen formas con las que compararte, sensaciones con las que medir si eres honesto. Un lector actual no sabe exactamente cómo hablaba un caballero del siglo XVII, pero sí cómo habla un dependiente de un supermercado. El género histórico, aunque parezca mentira, ofrece más posibilidades de engaño, y requiere ser menos bueno en ciertos aspectos. Por contra, requiere una documentación exhaustiva, para establecer una estructura, y la historia que quieres contar, si pertenece a un momento concreto, debe encajar en él de una forma que obliga a una preparación previa, contraria, en principio, a mi forma de escribir. La fluidez narrativa de la que os he hablado en otras ocasiones, con la que choco frontalmente (lo he descubierto en los últimos tiempos) con otros autores y lectores, exige una idea de la que brota el resto de la obra, y que no puede ser dirigida, conducida, e impuesta por unos hechos que sucedieron de antemano. Trasladado a la filosofía china, y a las artes marciales (creo que comenté que mi segunda novela va sobre ellas), no se puede prever el resultado de un combate porque es algo que está vivo. Puedes adquirir técnica, establecer pautas, aprender comportamientos, pero luego, en el momento clave, tu naturaleza ha de seguir su curso. Lo duro, lo inflexible, no puede “fluir”. Trasladando esto a la novela, a la literatura, creo que un camino prefijado, una trama impuesta, perfectamente definida, rígida, será algo preparado. Podrá parecer bueno, pero sólo hasta cierto punto.
Yo no soy una persona culta, pero cuando leo, cuando leo de verdad, trato de dejarme ir por las sensaciones que me transmite el autor. Por eso, pienso, y perdonadme que pueda parecer vanidoso, que la gente se sorprende con mis reseñas. No soy un crítico objetivo, porque tampoco soy un escritor objetivo.
Sólo espero que, algún día, un editor o un agente, sepa apreciar esa verdad que vive en mis personajes, a los que pude fallar en la técnica, pero a los que doté con la libertad de ser ellos mismos, sin ataduras, sin marcos, ni puertas, ni alambradas.
Y, aunque estoy en horas bajas, acosado por mis limitaciones, por mi falta de preparación, por todo aquello que me queda por leer y aprender, siento que, al menos, fui honesto con ellos. Y los amé de verdad.

38 comentarios:

g.l.r. dijo...

¡Vaya!, no sé qué decirte, pero sí que me ha parecido precioso, y, sinceramente, creo que coincido plenamente contigo. Los corsés técnicos que esos escritores sesudos ansían imponer, no son sino eso, corsés, ataduras, obstáculos a la creatividad. ¿Por qué hay que establecer clichés? ¿por qué hay que escribir de un modo concreto? Por Dios, que cada cual escriba como le venga en gana. Lo importante es transmitir emociones, plasmar belleza, y no el ser capaz de diferenciar entre metáforas y metonimias o mostrar una erudición fuera de lo común.
Eres buen escritor, Sergio, humilde y emotivo, y creo que debes seguir así, plasmando belleza y emocionando a tus lectores. Conmigo, desde luego, lo consigues.
Un abrazo.

María N. Arteaga dijo...

¡Dios mio Sergio!
Anda que me has dejado buena...
El texto es magnifico, como todo lo que escribes, sea reseñas, comentarios, novelas o el boletín del Escarabajo que acabo de recibir y leer de un tiron.
No te sientas tan bajo de autoestima, por que no tienes razón, eres muy bueno en muchas cosas. Escribiendo eres genial.

Pero lo mejor lo tienes dentro, aún por descubrir.
Y un alma maravillosa que me ha puesto un nudo en la garganta, con estos pensamientos escritos.

Muchos besos de ánimo, amigo.

María.

María N. Arteaga dijo...

Lo he leido de nuevo, y me has hecho llorar de emoción.

Yo también tengo unas horas bajas, y eso no se hace, amigo.
Eres un escritor muy bueno, y una persona maravillosa.

Muchos besos a repartir como desees.

María.

Patrick Ericson dijo...

Estimado Sergio, no tires jamás la toalla, porque no tiene sentido creer que el intelecto cultural va ligado a la genialidad o a la creatividad. Lo más importante es la imaginación. Conozco gente con varias carreras que son incapaces de escribir algo que valga la pena, así como he conocido otras personas que, sin apenas estudios, han sabido plasmar sus sentimientos en el papel y lo han hecho de un modo que me ha emocionado.
Qué nadie te haga sentirte inferior por sus dotes de Historia o Literatura, pues en el fondo, como dice el refrán, dime de qué presumes y te diré de qué careces. Si te sirve de algo, el otro día estuve escuchando a Sánchez Dragó en Molina de Segura. Cuando alguien le preguntó: ¿Qué es ser escritor?, este le respondió:
"Escritor es aquel que pasa 8 horas diarias escribiendo delante de un ordenador"
Después añadió:
"Si conoces el sentido de las palabras, y para eso hay diccionarios, y sabes transmitir los sentimientos del ser humano, entonces eres escritor"

Siendo así, tranquilo,tú lo eres.

Guillem López Arnal dijo...

Ey! arriba esa moral y no te preocupes por lo que hayas parecido delante de otros. Nadie conoce mejor que uno sus virtudes y flaquezas. No sé si hay un escritor tipo en España y si lo hay nunca me ha importado demasiado. Bueno, quizá sí hubo un tiempo en que me importaba, y fueron las temporadas en que peor lo pasé. Normalmente siempre te encuentras a alguien que te dice ¿no conoces a Boris Vian? (o cualquier otro martir de la literatura utilizado por el snobismo) y si estás en un momento flaco te puedes venir abajo. Yo, en esos momentos, recuerdo que los conocimientos sólo son eso, y que en mi cabeza no caben todos los libros del mundo. Por contra, soy sincero con mis limitaciones, siempre aprendiendo y consciente de todo lo aprendido, que es mucho aunque a veces sepa a poco. Especialmente cuando te tienes que enfrentar a la autoestima y sacar las garras delante de otros.
No te preocupes, Sergio. Sigue escribiendo, por tu camino, y no te rindas.
Un abrazo!

Lola Mariné dijo...

¡Sergioooo! ¡P'arriba ese animo!
No creo que haya que ser un gran intelectual para ser un buen escritor. Para escribir hay que tener alma de escritor, y tú la tienes.
La cultura se adquiere leyendo, y a escribir se aprende escribiendo, y eso siempre está en tu mano hacerlo.
La novela historica es una moda, no son mejores los que escriben sobre ese tema, solo tienen que documentarse mas, jeje.
No te comas tanto el coco y no te rindas.
Un abrazo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Sergio, ¡no eres el único que tiene sus dudas! Pero todo se hace con constancia y paso a paso. La novela histórica es sólo un trocito de toda la Literatura. Que una novela sea calificada como histórica, contemporánea, rosa, ciencia ficción, terror, policíaca, o con el adjetivo que sea, a mí me parece de una importancia menor. Lo importante es la historia que cuentan sus personajes, que sus historias emocionen, ya sean del s.XII d.C. como del año 8596 de la Era Galáctica.

Sí, a mí tambien me gustaría haber leído ya 4000 libros más en mi vida. ¡Poco a poco! Leer todo lo que se publica es imposible. Así que si me preguntarán, ¿has leido a XXX? y digo no, pues no pasaría nada.

Y tus historias emocionan, y eso es lo importante, como te he dicho tantas veces. ¡No olvides eso!

También recuerdo que tenemos el derecho a estar de bajón.

Un abrazo

Proyecto de Escritora dijo...

Sergio, si tu eres raro, yo soy igual de rara, porque me he identificado en lo que dices muuucho.
Hasta en lo de lso estudios (podemos hacer competiciones de haber quien de los dos olvida antes algo, jaja) y no hablemos ya de historia, siempre se me ha dado rematadamente mal!
Si para ser escritor hay que escribir novela histórica, pues me rindo desde ya, jaja.
Y desde luego tampoco soy culta. Me gusta leer y escribir y punto. Pero sé muy pocas cosas :S
Aún así yo creo que tenemos que sentirnos bien puesto que no pienso que se tenga que ser de una manera determinada para ser escritor, pues vaya aburrimiento entonces!
Tú escribe y ya está. Si algún día alguien te da la oportunidad bienvenida sea, pero nadie puede quitarte que sigas escribiendo.

Un besote!!

oriafontan dijo...

¿Alguien ha nombrado a Sánchez Dragó? Me produce urticaria este cínico pedante-

¿qué es un escritor? si nos atenemos a sus palabras quien no escribe sus libros.


http://ydesperte.lacoctelera.net/post/2007/09/26/sanchez-drago-reconoce-haber-escrito-su-ultimo-libro

Así que dice que escritor es quien está ocho horas delante de un ordenador escribiendo...

Un escritor ha de tener primero coherencia luego no ser un pedante insoportable como Dragó y luego tener un poquito más de honestidad.

Marta Abelló dijo...

¿Inteleztual, qué ez? (Jesulín dixit)
Menuda entrada, querido Sergio. Emocionas cuando escribes desde el corazón, nos haces participar de un modo especial en tus escritos y eso sólo lo hace un escritor, no un intelectual. Sólo vale una buena historia y unos buenos personajes. Lo demás son envoltorios y etiquetas. ¿Para qué queremos etiquetas? ¿Acaso sólo quieres ser escritor de novela histórica? No lo creo, porque has tocado varios temas, así que de ahí nos marchamos. ¿Que no has leído todo lo que deberías? A mi también me atormenta no vivir lo suficiente para poder leer todo lo que quiero, pero son pensamientos vanos. Ahora que has tomado el camino y la determinación de ir leyendo clásicos y temas que consideras fundamentales, estás llenando huecos, pero quizás no llegues nunca a llenarlos todos, como los demás tampoco podremos. También está la vida, y el cine y la música y la familia y el trabajo...
Creo que te has dejado llevar por la admiración por alguien intelectualmente elevado, pero que probablemente no haya sido capaz nunca de ligar un argumento para convertirlo en novela o en relato, y tú si lo has hecho.
Dragó debería referirse a su negro, el que trabaja las 8 horas escribiendo para él...¿no?

Horas bajas las tenemos todos, tenlo por seguro.
Abrazos mil.

José Antonio Castro dijo...

Vaya...

Acabo de reconocer en tus palabras a un escritor... y no lo digo porque quiera darte ánimos, lo hago porque es lo que he sentido al leerte.
Nadie tiene una varita mágica que al moverla se conviertan los sueños en realidad, pero te diré una cosa.. tú tienes algo que muchos quisieran para ellos: alma de escritor.
Momentos de decaimiento, horas bajas, e incluso frustración, los tenemos todos, así que ánimo y ánimo...

Un abrazo colega.

B. Miosi dijo...

Vaya, Sergio, si no eres escritor, entonces dime qué negro te ha escrito esta entrada.

Puedes dudar de muchas cosas, puedes decir que eres falto de meomoria, que andas un poco descaminado porque no sabes bien cuál es tu ruta en la vida, que si a ver vamos, la mayoría no lo sabe, pero hombre, decir que no eres escritor porque un señor que dice que sabe qué es serlo, te haya largado un discurso...

No, señor. Tú sabes escribir, sientes lo que escribes, y nos haces vibrar con tus pensamientos.

Deja el bajón y respira profundo, que el único que hizo el mundo en siete días fue Dios. (eso dice el libro histórico más vendido de todos, La Biblia) y fíjate que no sabemos con exactitud quiénes fueron los autores.

Un beso, amigo,
Blanca

MiánRos dijo...

Quizá la razón no sea cuánto se sabe, sino saber cómo emplear lo que sabemos. Yo ni siquiera llegué tan lejos como para desaparecer.
Ánimo, ¿quién dijo que las cosas fáciles tenían recompensa? ¿No serán más bien, las difíciles?
Un abrazo, amigo.
Mián Ros.

Sergio G.Ros dijo...

Muchas gracias, Gervasio, a mí sí que me han emocionado tus palabras. Te lo agradezco de verdad.
Evidentemente la técnica es algo importante, pero debe serlo en la medida en la que te permita acercarte a lo que quieres expresar. Nada es fácil en esta vida; escribir es algo precioso, y hacerlo bien no es sencillo. Trataremos de mejorar en lo posible, aunque siempre habrá horas bajas.
Un abrazo.

Sergio G.Ros dijo...

Uy, María, siento haberte hecho llorar, mujer; creo que ambos pasamos por horas bajas, ¿verdad? Es curioso eso de la autoestima; en el trabajo, cuando veo gente que tiene una enorme seguridad en lo que hace, me maravillo al descubrir que no saben tanto y que tampoco son tan buenos, y entonces pienso cómo demonios pueden sentirse tan seguros de sí mismos. Hay un dicho en artes marciales que dice: La inteligencia nos hace cobardes. Creo que por ahí pueden ir los tiros, los que nos sentimos pequeñitos miramos siempre hacia arriba, y entonces, descubrimos que nos queda muchísimo por aprender, que hay tanto y tan poco tiempo para hacerlo que nos apabulla; los que se sienten grandes suelen ir mirando siempre para abajo, y no son conscientes de la inmensa belleza que hay en este mundo, y de todo lo que se puede descubrir.
Muchas gracias por tus palabras, y muchos besicos.

Sergio G.Ros dijo...

Hola, Patrick; muchas gracias por ese bello comentario, me ha emocionado. Lo que dice Dragó es hermoso en cuanto abre la posibilidad de la literatura a todas las personas que "amen" las letras. Todos sabemos que en el amor no hay condiciones, ni pautas, ni clases sociales, ni niveles culturales, porque todo hombre y toda mujer nacen con un corazón propio, capaz de amar.
SEguiré peleándome con el diccionario, y sentado ante el teclado.
Un fuerte abrazo, amigo.

Sergio G.Ros dijo...

Ja,ja.. me ha gustado tu comentario, Guillem. Es cierto: siempre habrá alguien que haya leído un libro que tú no hayas leído; pero en determinadas circunstancias, joraba un poco, qué quieres que te diga, sobre todo si andas con el ánimo flojo ..XD. En fin, te haré caso y seguiré por mi camino, tratando de mejorar y valorar lo que aprendí. Muchas gracias.


Gracias, Lola; seguiremos trabajando, aunque a veces se hace duro; supongo que tengo mucho tiempo por delante para leer y aprender a ser mejor escritor, ¿no?
Ea, pues eso, seguiré tu consejo.
Un beso y muchas gracias.

Sergio G.Ros dijo...

Gracias, Blas; espero que también los editores y agentes recuerden eso: que no sólo de novela histórica vive el lector español, je,je.. La verdad es que el camino se me hace duro compañero, ya son muchos rechazos acumulados y, siempre, aunque de forma tímida, se agradecería que por una vez, el otro lado del espejo devolviera algo positivo.
Pero habrá que seguir trabajando, amigo. Y gracias por recordarme que tenemos derecho a estar de bajón. Totalmente de acuerdo contigo, un fuerte abrazo y gracias por tus palabras.

Sergio G.Ros dijo...

Gracias, Elena, tu comentario es genial, y optimista, ¡como siempre!
SEguiremos escribiendo, ¿verdad? Reivindiquemos la escritura para los olvidadizos! Un besote y gracias por tu comentario.

Umm...Oriafontan, creo que has vuelto a dejar claro tu repulsa hacia Dragó. ¡Chico, que mal te cae! Un saludo.

Sergio G.Ros dijo...

Muchas gracias, Marta. Es cierto lo del tormento por no haber leído ni, materialmente, poder leer todo lo que nos gusta. PEro reflexionando sobre tu comentario, he caído en la cuenta de algo tan obvio que me hace sonrojarme: la escritura nace de la vida, y por tanto, si no vives, no puedes escribir. También es la escritura un modo de vivir otras vidas, que soñaste o quisiste vivir, pero todo al final se nutre de sentimientos, de anhelos, de situaciones universales. Así que debo seguir por donde voy, con mi carrera literaria, aprendiendo y leyendo todo lo que pueda.
Un besote muy grande y muchas gracias por tus palabras, amiga.

Sergio G.Ros dijo...

Gracias José Antonio, comentarios como el tuyo me ayudan a salir un poco del agujero, de ese pocillo de horas bajas donde me he metido casi sin quererlo. Pero como dices, momentos así los tenemos todos. Un fuerte abrazo y muchísimas gracias por tus ánimos.

Ji,ji.. Blanca, parece que entre las respuestas de todos vosotros ha calado lo de "negro literario", XD. A veces olvido, amiga, que soy pequeñín aún, literariamente hablando, y que tengo que aprender mucho más;
Un beso y mil gracias por tus ánimos, como siempre.

Sergio G.Ros dijo...

Buena reflexión, Miguel. Creo que precisamente por eso ando de bajón, las cosas difíciles requieren un precio, y en ello andamos.
Un abrazo.

Esther dijo...

Sergio, no puedo hablar sobre qué se considera o no en España en estos momentos. Pero: en primera, "cultura" es un término que está muy alejado de "intelectualidad" y por cierto, no remite a "historia"; segundo, si vamos al caso, bien podría decirte que alguien que no se maneje con fluidez en el campo de la nanotecnología, la genética molecular o las ecuaciones diferenciales es un inculto. 'A cada uno lo suyo!
Por último, aunque más importante para vos, te dejo este enlace:
http://www.prosofagos.com/viewtopic.php?f=6&t=2744

Creo que Stephen Vizinczey te dará más cosas (positivas) en qué pensar de lo que podría darte yo, jejeje.

(Para lo que cuentas, te recomiendo particularmente el punto 7 y el 8)

Abrazos!

Armando Rodera dijo...

Igual redundo en lo dicho por los compañeros, Sergio, pero es que es la pura realidad. Vuelves a emocionarnos con tus entradas, ya sean reseñas, zafarranchos de limpieza, desventuras literarias o textos propios. Y si tus palabras nos hacen sentirnos así, por algo será...

Entiendo lo que dices de la cultura, pero no dramaticemos. Yo también conozco gente con tres carreras y madre mía. Pueden ignorar desde acontecimientos históricos claves de nuestra historia a no saber realizar una simple regla de tres. Y da igual que sean de ciencias o de letras, de todo hay.

Yo sí soy de ciencias pero siempre me ha gustado la geografía y la historia, y la literatura algo menos. A mí sí se me han quedado fechas como la batalla de Lepanto o la de las Navas de Tolosa, pero eso es lo de menos (será por el Trivial, je, je). No estoy de acuerdo en que sólo los que escriben novela histórica serán recordados o por lo menos tenidos en cuenta.

Yo le tengo mucho respeto a la novela histórica y alguna vez me gustaría escribir alguna, pero me ha gustado eso que has dicho en cuanto a la dificultad de escribir sobre el presente. Y no te preocupes por la supuesta cultura de la gente con la que nos encontramos. A mí también me gustaría leer más clásicos, pero ahora mismo, por x circunstancias, no me es posible. Y tampoco vamos a rajarnos las vestiduras por eso.

Así que, aunque secundo el derecho a estar en horas bajas, creo que no hay que exagerar. Lo que dices tiene mucho sentido. Tú das tu alma en cada escrito y entregas una porción de ti cada vez que construyes un personaje. Y sí tú estás satisfecho porque sabes que lo has hecho desde el corazón, los lectores lo notarán, como lo hacemos nosotros y volverás a hacernos vibrar con tus palabras.

Así que ánimo y adelante, a seguir trabajando. Sabes que no hay que desesperar. Y menos un integrante de la exitosa Generación del XXI.

Un abrazo.

Sergio G.Ros dijo...

Jope, Esther, esa entrada tuya en Prosófagos me ha venido como anillo al dedo, ¡pero qué macanuda que sos! En serio, me ha encantado : maravillosa, y llena de verdad.
Creo que Stephen Vizinczey me ha conquistado, ese decálogo suyo es para enmarcarlo, y para que conste dejo un enlace directo en El alma impresa, que lo merece!
Un abrazo y muchas gracias!

Sergio G.Ros dijo...

Muchas gracias por tu aliento, Armando. A pesar de esa reivindicación a estar de bajón, es cierto que a veces a uno le pilla más flojo que de costumbre y lo que otro día pasaría sin más, te hace deprimirte y como bien dices, dramatizar demasiado. No obstante, me quedo con la parte positiva: la lucha por mejorar, por ser buen escritor.
Siempre hemos comentado que nuestras sendas literarias caminan paralelas, ¿verdad? Espero, de corazón, que pronto llegue ese momento que te mereces, amigo.
Un fuerte abrazo,
Sergio.

Jesús F. dijo...

Retomo con tu permiso, compañero, tu última frase.
Dices que los amste. Y yo añado que eso es lo importante.
Personalmente considero que la literatura histórica está bien...para un rato. Pero si debo recordar un libro que me haya marcado por la sensación que dejó en mí, este es Momo, una historia atemporal que habla de personajes y que está al servicio de los personajes, que al fin y al cabo son los importantes, superando, en mi opinión, a la importancia de la trama.
Y si tienes eso en tus novelas, buenos personajes, confío en que tarde o temprano acabarás encontrando a alguien que los valore.
Un abrazo, y ánimo.

Malube dijo...

Debemos ser muchos los que andamos en horas bajas. Lo leí anoche, antes de cerrar el PC, y entre la emoción y que era tarde no me metí a comentar.
Precioso texto: vivo, auténtico y muy bien escrito. ¿Cómo no va a emocionar? Pero no es el primero con el que lo consigues no será el último, porque así escribes tú. Pena que haya tantop ciego en este mundo.
No te amargues, tú perfil es el de muchos. No veas como nos parecemos, primo. ¿Y qué? Eso ni pone ni quita galones. Los pone el conseguir que al leer algo tuyo, consigas que todos sintamos algo fuerte. Y eso, no es nada fácil.

naTTs R dijo...

Sergio, es bueno tener una visión de tus limitaciones, pero yo que llevo ya un tiempo leyendo tu blog, que he catado un par de páginas de tus obras... en fin, que lo que he visto me ha gustado, y qué quieres que te diga, pero a pesar de lo mucho que admiro a la gente culta "culta" (y te entiendo, nos hacen sentir pequeñitos, no, ¡diminutos!) está esa sensibilidad que no siempre se palpa en los recitales de nombres de reyes, países o culturas. Y esa sensibilidad, Sergio, es la que viste a los buenos escritores.
Yo creo que tu puedes llegar a ser uno, si es que no lo eres ya.
¡Ánimo!

Sergio G.Ros dijo...

Gracias, Jesús. Coincido contigo en lo de los personajes, para mí, son los que te dejan huella. Dios te oiga, ja,ja.. A ver si tenemos suerte.
Un abrazo.

Sergio G.Ros dijo...

Gracias, prima. Es verdad: andamos muchos de nosotros metidos en ese Paso de las Termópilas; solo espero que no acabemos igual que los espartanos; lo del honor está bien y todo eso, pero prefiero terminar publicando, ¿no?
Me alegro que te gustara el texto, muchas gracias por tus palabras.
La cosa está cruda, y cada vez peor, ¿verdad? Bueno, si no lo conseguimos moriremos en el intento; jope me he puesto dramático, y según las estadísticas el drama no vende, ¿no?
Cachis de estadísticas!!
Besos.

Sergio G.Ros dijo...

Gracias naTTs, en ello estamos: en intentar mejorar como escritores; sé que tú también tienes esa meta.
En el magnífico post que ha puesto Esther en Prosófagos, creo que queda claro que aunque hay que ser prudente y recatado en muchos aspectos, es bueno, corrigo: es necesario ser ambicioso en las metas. Creo que debemos ponernos el listón muy alto, de lo contrario, ¿a qué leches aspiramos?

Un beso, amiga y gracias por tu comentario.

Maribel dijo...

Apreciado Sergio, pues ya somos dos los incultos. Tu entrada me ha encantado, por lo que cuentas y por cómo lo cuentas. Comprendo tu inquietud porque yo también la he tenido pero creo que últimamente me voy soltando la melena y trato de aparcar prejuicios. Yo no sé nada de reyes ni batallas, pero para eso tenemos enciclopedias y también Internet y podemos descubrir todo lo que queramos saber en cuestión de segundos. El concepto de cultura ha cambiado, ya no es más culto el que más ha memorizado en su vida sino el que tiene más capacidad para encontrar la respuesta a cualquier pregunta. Mi madre se sabe todos los ríos de España de carrerilla y con música, yo sé cuatro, pero si necesito saber más lo averiguo al instante. Pídele a ese amigo de tu padre, ese señor tan culto, que escriba una novela la mitad de bien que la escribes tú. Se bloquearía. Tú tienes un talento, como el que lo tiene para tocar el piano, y tú debes explotar tu talento. Los cultos que aburran con su cultura, tú sedúcenos con tu escritura.
Un abrazo.

María dijo...

¡Ánimo!
Solo tienes un bajón.
Eres grande, muy grande.
Las reseñas, artículos y textos literarios que cuelgas en el blog son geniales.
Yo me he llegago a emocionar con algunos artículos tuyos y eso no me pasa con todo lo que leo.
Todo el mundo tiene su momento y el tuyo llegará, no lo dudes.

Saludos

Daniel DC dijo...

Mi estimado amigo Sergio,

Permanecí más de un mes en reposo médico y ese tiempo me permitió reflexionar sobre VIVIR la vida más que vivirla.

A veces cuando uno se preocupa por quién quiere ser y se compara con otros que tienen éxito, surge una baja de autoestima y un estado de negación. Lo importante es simplemente SER sin expectativas de ningún tipo. Esperar algo por lo que se hace—aunque sea ínfimo—, conlleva a generar expectativas que conducirán a la frustración si no se logra el objetivo trazado.

Si escribes—sintiendo únicamente amor por lo que haces—y vuelcas tus sentimientos en el papel, esas palabras tendrán un poder que superará cualquier técnica literaria. Lo lamentable de la industria: los códigos de entrada que destruyen las esperanzas de los aspirantes.

El escritor osado, utilizará la empatía, estudiará la forma de operar de la industria y logrará igualarla o superar sus códigos.

Ánimo amigo, eres escritor y tienes potencial para convertirte en autor.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Sergio G.Ros dijo...

Ji,ji...Maribel, pues tu comentario también me ha encantado, amiga. Lo de que tu madre se sepa los ríos españoles de carrerilla, me ha recordado a lo de los reyes godos que antes se enseñaban en los colegios... Si algo hemos conseguido con los avances tecnológicos es, sobre todo, esa rapidez y acceso a todo tipo de información.
Muchas gracias por tus ánimos, amiga.
Un beso muy fuerte, a ver si pronto nos das buenas noticias con respecto a tu novela, ¿eh?

Sergio G.Ros dijo...

Jope, pues muchas gracias, María: a mí me ha emocionado que te emociones con algunos de mis textos; eso es un subidón, je,je.. Un beso muy fuerte, por los ánimos y por las palabras.

Daniel, te deseo de corazón que te hayas recuperado plenamente. Por desgracia, hace poco, estuve de hospitales y tengo vívido el recuerdo funesto que es estar en ellos. Tu comentario me ha parecido que revela esa tendencia tuya hacia una filosofía de la vida muy concreta: el amor por vivir y ser felices. Creo que eso, en definitiva, es lo importante, y tú lo has descubierto muy joven.
Te deseo lo mejor y te agradezco tus palabras.
Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

A la mierda el reconocimiento. Y a la mierda ese sabor español histórico plasta que tanto huele ya.