sábado, 24 de abril de 2010

¡¡Gracias, amigos!!


Bueno, pues ésta ha sido una semana turbulenta: a mediados de la misma recibí un rechazo de una agencia literaria.
Sé que ya os he hablado de mi retahíla de rechazos, que parece más larga que la cola del paro, pero últimamente percibo que estos rechazos son más “in extremis” que antes.
De hecho, la respuesta de esta agencia no fue estándar, lo cual ya es un logro, y, en varios párrafos, me señalaba diversos puntos que, desde su experiencia, podrían mejorar mi novela. Algunos de ellos los tengo claros y otros no tanto. La pregunta ahora es: ¿debo realizar esos cambios?
Aquí es donde las posturas de unos y otros autores se encuentran. Yo, que soy bastante tozudo, llevo unos días sopesando qué debo hacer. Ante mí tengo dos claros caminos: obviar los comentarios de la agencia y dedicarme a otra nueva obra, o meterme de lleno en una revisión de la novela.
En este punto hago un pequeño inciso para dar las gracias a las amigas y amigos escritores que me han apoyado, dándome consejos y opiniones.
Creo que, como autor novel, debo cuando menos escuchar a otros y no cerrarme en banda. Hace apenas unos años no hubiera pensado así, pero empiezo a modelar esa tozudez que me dio la genética y que me sale por naturaleza. Algunas de las cartas de mis amigas y amigos han sido bellísimas, explicándome su enfoque, su interpretación de mi rechazo, las opciones que tengo, y lo más curioso de todo es que ¡algunas opiniones son diametralmente opuestas! Pero como digo: son hermosísimas y defienden con pasión el amor hacia la literatura y todo lo que para ellas representa: ¡¡Muchas gracias!!
Una amiga en particular, cuyo periplo literario discurre paralelo al mío con ciertas diferencias, me ha descrito en apenas unas horas (en varios emails), toda una declaración de intenciones que sería para enmarcar en un cuadro. Ella, al igual que yo, piensa intentarlo: demostrarse a sí misma que puede mejorar como escritora.
Aunque sea como aferrarse a un clavo ardiendo, voy a hacer mía la máxima de “Descubriendo a Forrester” (de la que me habló mi amigo Ithur), donde Sean Connery le dice a su pupilo: “escribe con el corazón, y después re-escribe con la cabeza”. Mi manuscrito salió directo del corazón, y toca ahora, que la cabeza tome el control de la obra.
Esto que en principio, va en contra de mi forma de plantear la escritura, supone un reto para mí, pero creo que merece la pena intentarlo. No quiero convencer a nadie pero dado que he estado meditando sobre ello, he llegado a la conclusión de que en el fondo todo arte tiene mucho de oficio: el oficio nos proporciona herramientas para que lo que nuestro corazón tiene que contar fluya hacia el exterior, pero también tiene la misión de limar las asperezas de ese alumbramiento. Un director de cine, por ejemplo, puede tener inspiraciones maravillosas durante el rodaje pero existe un oficio del séptimo arte (el de “montador”) que es el que da el toque final, la estructura a la película.
Por eso, a vosotros que me habéis ayudado tanto y que me seguís ayudando: ¡os dedico esta entrada!
Escribir será una tarea solitaria pero genera un vínculo afectivo que se transmite por cables de red y por hojas impresas.
Y dicho todo esto, toca ahora meterse en faena: primero debo poner en claro qué tengo que hacer. No se trata de empezar sin orden ni lógica.
¡Ya os contaré!
Para rematar, os dejo un enlace de la Revista Románticas, a la que me invitó mi amiga Arlette Geneve, donde colgaron un relato mío (página 37 de la revista): Recuerda.

¡Besos! , ¡ya llevamos 20.000 visitas!!

32 comentarios:

Antonio dijo...

NO tengo ni idea de si tu novela es buena o no, ahora bien que te rechace una agencia literaria, o dos o tres o quinientas, no dice nada porque en estas gentes saben, y no mucho, es de ventas y poco o nada de literatura. Precisamente estoy leyendo ahora una novela patrocinada por una importante agencia y yo personalmente la tiraría desde la primera línea a la basura. Al igual que tu estoy en el proceso de espera. Ya me han rechazado tres, que tan solo han leído sinopsis. Confío en que dentro de poco me lleguen más noes. Hazme caso, esta gente solo piensa en los billetes. Sé tu mismo, lee y aprende y no te dejes aconsejar por quien no sabe hacer la o con un canuto. Ánimo y a escribir.
Por cierto no sé porqué no le llamais a esa generaión que está surgiendpo como la "Generación arroba".

Lola Mariné dijo...

Sergio, yo SI SÉ con certeza que tu novela es buena, por eso te recomiendo que hagas caso de esa frase tan sabia de la pelicula y atiendas a los consejos de alguien profesional que sabe bien lo que tiene entre manos y lo que piden las editoriales (se trata de pubicar ¿no?).
Yo de ti guardaría una copia de la novela tal como está, si a ti te gusta, y utilizaria otra para hacer esa revisión e introducir los cambios que te han indicado, y a ver que pasa; a lo mejor tú mismo te sorprendes del resultado.
Estás en el buen camino.

Proyecto de Escritora dijo...

Aún no me he visto en esa tesitura Sergio, pero yo creo que meditaría bien cada una de las correcciones que me han dicho. Seguramente casi todas serán bien infundadas y a lo mejor en alguna discrepas. Igual es bueno que se lo comentes a alguien cercano. Es decir que le digas el cambio que te dijeron y lo que tú habías escrito, y así tener más opiniones. Nosotros siempre seremos subjetivos y qque nos corrijan hay que asimilarlo. Pero en principio yo creo que hay que estar abierta a todas ellas, porque para empezar ellos son profesionales y para seguir son opiniones de fuera y no te las van a decir para que tu novela quede peor. Me parece que es una suerte que te hayan comentado esos errores y no que te hayan rechazado así sin más. Yo reescribiría esas cosillas o seguiría con otra novela según me apeteciera. Igual solo tienes que pasar un poco de tiempo y al volver a ver esos errores que te indican tú también lo veas de otra manera. :)

Un beso y ya nos cntarás que decides.

Natalia Rubio dijo...

Es difícil saber quién tiene razón aquí, Sergio, si dices que las versiones se contradicen. Pero la máxima de la que hablas es, probablemente, la opción más correcta: escribir con el corazón y luego con la cabeza. Solo ten cuidado con la última parte; puede volverse muy mecánica. No sé qué recomendarte, en cuanto al rechazo, es una mierda, hablando en plata, pero tienes que seguir. Me parece que Lola Mariné tiene razón: guardate una copia de esta versión de la novela y después abre otro documento con los cambios nuevos. Imaginate que es un experimento, que no vas a perder nada, sino a ganar, y corta, repasa todo lo que te de la gana. Piensa que siempre vas a tener una base sobre la que puedes volver en cualquier momento.

Igual hasta te sorprendes.

Mucha suerte!!!!

Montse dijo...

No soy escritora, mas bien lectora, y apenas puedo opinar sobre el tema, pero si decirte que no te desanimes y sigas adelante, aunque por el momento se cierren puertas,una te esta esperando, pero no debe ser el momento.

Martikka (Marta Abelló) dijo...

Lo malo es que probablemente las correcciones que emprendas a lo mejor no son necesarias para otro agente u otra editorial. A lo mejor, te señalan otras y no esas. Suscribo el comentario de Antonio: se buscan ventas, no buena literatura ni buenas historias, de ahí la cantidad de malas novelas que se van publicando en tapa dura a 24 euros que son infumables.

Hace poco leí la cita de un gran autor (un clásico que ahora no recuerdo) que hablaba de la poca legitimidad que daba a que la editorial le corrigiera sus manuscritos cuando ellos mismos publicaban, según él, verdaderas porquerías.
Es un poco esquizofrénico el asunto, así que tienes dos caminos.
Yo he tenido un informe editorial de una de mis novelas (Como un dios) y en él aparecen distintas opiniones de los lectores editoriales. Malas, buenas y regulares. ¿Con cuál te quedas?
El camino que yo utilizo es tirar hacia adelante y emprender una nueva novela. Quizás con el tiempo encuentres una historia que enganche a un editor, y a lo mejor es una novela que a tí te parecerá que necesita aún mejoras. La cosa va así...

Abrazos.

María N. Arteaga dijo...

Hola Sergio.

Si deseas mi opinión, pues es...que seas tu mismo. Pienso que consejos de puntuación, forma o estilo literario es bueno que te llegen si los hacen de buena fe, pero que te cambien la novela, pues no, amigo. No se te ocurra hacer caso, cada uno tiene su estilo y nadie es quien para decir cual es mejor. Simplemente hay escritores con mucha suerte y tú lo sabes :-)
Ya nos llegará el momento.Tú escribe, que sabes hacerlo muy bien.

Besos por @.

María

Ithur dijo...

Tito, ante todo no te puedo decir nada sobre la novela, no la he leído. Sin embargo todos sabemos de qué pata cojea el mundo editorial en España. Sabes que no tiene que desanimarte lo que te digan, la mitad de los agentes literarios no saben distinguir un libro de una lavadora a más de dos pasos.
Esa alusión ha alimentado mi desmesurado ego, pero es que Descubriendo a Forrester es..., muy grande.
Yo personalmente, tengo problemas con las correcciones cuando son terceros los que me dan la opinión, hasta se me acelera el corazón y tengo importantes sensaciones a nivel gástrico..., porque soy cabezón (dicho vulgarmente). Sin embargo, mientras vengan de gente que sólo busca ayudar, no está mal intentarlo.
Estoy con resfriado, medio atontado, así que no sé si he sido coherente. Saludos a todos.

Esther dijo...

Creo que Martikka apunta derecho al corazón del problema.

Aún en contextos bastante más limitados que el artístico-literario, distintas personas pueden hacer evaluaciones contrapuestas entre sí.

Baste pensar cuántas veces se requiere consultar a un tercer profesional de la medicina ante el diagnóstico diferencial dado por los dos primeros consultados...

Abrazos!

Malube dijo...

Hagas lo que hagas, sé que será la mejor opción. Y en cualquier caso, modifiques o no, la obra seguirá siendo tuya de cabo a rabo.
Mucho ánimo, primo ;)

Cristina Puig dijo...

Me sumo a la opinión de Lola Sergio, y te envío muchísimo ánimo. Yo guardaría una copia de la novela tal como la tienes y en otra introduciría los cambios. Estoy segura de que la verás publicada. Así que a darle caña! Un abrazo,
Cris

Armando Rodera dijo...

Menuda entrada, Sergio!! No sabes como te entiendo, de verdad. Pero no te preocupes, estamos en una época de crisis y las agencias se están volviendo mucho más duras cada día, habrá que tener paciencia.

De los rechazos que me vas a contar, ya te imaginas. Pero es bueno lo de la carta en la que te explican algunas pautas. A mí me han servido en las pocas ocasiones en las que me ha llegado algo parecido.

Lo de ser cabezota y no dar tu brazo a torcer también me suena. Antes me sentaban fatal las críticas, pero ya lo he superado más o menos. Nunca gusta que el trabajo de uno sea echado por tierra, pero haciendo caso a gente que sabe de este mundillo se puede aprender mucho. No te digo que tengas que seguir al pie de la letra sus indicaciones, pero si sacar ideas que te sirvan para pulir el texto pero sin perder la esencia y el alma que quisiste imprimirle.

Lo único claro es que hay que seguir escribiendo, ya sabes. De todo aprendemos y más tarde o más temprano llegará nuestro momento, ten fe.

Mucho ánimo y a mirar hacia delante. Un abrazo.

Javier Pellicer dijo...

¡Unas birras para el club de los rechazados! Yo estoy como tú, varios rechazos de las agencias, algunos más cercanos y fuera de la típica carta estándar de "no tiene cabida en nuestra línea editorial", pero rechazos al fin y al cabo.
Eso sí, yo hace tiempo que acepté que las correcciones son IMPRESCINDIBLES, y de hecho es la parte que más he trabajado últimamente, hasta el punto de que... ¡me está gustando corregir y revisar! (a ver si erré de vocación y debo ser corrector, jajaja)
Mi humildísimo consejo es que no te obceques con tu visión de tu manuscrito. Si el rechazo contenía detalles acerca de que los fallos que las agencias ven son relativos al estilo (y no a la trama o género), echa el resto y revisa, revisa, revisa (luego de un tiempo de reposo del manuscrito, eso es imprescindible)... con un buen manual de estilo a mano y los consejos de otros escritores que tengan más experiencia. Eso sí, no te sirven los amiguismos, busca a colegas "despiadados" que estén dispuestos a revelar tus fallos sin temor a herirte (vale, también de cuando en cuando las virtudes, para no hundirte ;) Yo lo hice y me fue muy bien, aprendí mucho y creo que ahora mis novelas quedan más pulidas.
No sé qué más puedo comentarte. Cualquier cosa que quieras (comentarios más a fondo, alguna charla...), estoy a tu disposición.

Un abrazo y ánimo. Somos muchos en el mismo barco, pero llegaremos a buen puerto... algún día.

oriafontan dijo...

Una de las peores películas que he visto y no es ninguna exageración es "El planeta de los simios" "dirigida" (entre comillas) por Tim Burton.

Destaco esa fallida y horripilante obra para destacar a mi modo de ver cual es el límite. Si el nivel de exigencias llega al punto de que no sea reconocible la futura obra con otras tuyas que has podido hacer con libertad es el momento de decir NO. Si pese a las concesiones, (comerciales principalmente) cabe que un lector o espectador avezado descubra algo del autor adelante.

Es imposible ver alguna semejanza entre El planeta de los simios y otras obras del Burton (que por otro lado considero sobrevalorado) y no es de extrañar que en privado el director se arrepienta profundamente de este bodrio que le desprestigia.


Esa es mi opinión.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Sergio, tienes otra oportunidad, así que ¡arriba ese ánimo!, las perspectivas aún son buenas. ¿Verdad que sí?

¡Ah, si no hubieras preguntado... esa nueva oportunidad nunca habría existido! Loq ue deja constancia de que ser perseverante e insistir tiene su recompnsa. Y ahora, a corregir, corregir, corregir...

Un abrazo

Sergio G.Ros dijo...

¡Hola, Antonio! He echado un vistazo rápido por tu blog y, ya veo que estás también en proceso de ver si te escoge alguna agencia. Exactamente no sé desde cuando llevas metido en esta vorágine de propuestas y rechazos, pero yo puedo decirte que este manuscrito que acabo de presentar es el cuarto que he escrito. No es que sea para tirar cohetes, ni que me jacte de ello, pero ¡ya llevo unos cuantos rechazos! ¿Sabes? Leyéndote me parece leerme a mí mismo hace poco. Si bien pienso que no debemos doblegarnos por completo ante agencias y editoriales, sí creo que debemos escucharlos, mantener la mente abierta y aprender, lo cual, no es nada fácil, amigo. Ya conté que soy muy tozudo, pero a base de coscorrones empiezo a barruntar cuál será el siguiente paso. Muchas gracias por pasarte por el blog, y por tu comentario, Antonio. Espero que pronto, uno u otro, o mejor, los dos, tengamos buenas noticias, ¿qué me dices? Un abrazo.´

¡Hola, Lola! Muchas gracias por tu comentario, me ha insuflado nuevos ánimos. Sin embargo, la novela que “de la que tú sabes” no es ésta, es la anterior. Esa que estuvo a punto de coger una agencia literaria muy importante, je, je.. El manuscrito actual es el último que escribí y la agencia a la que me refiero es otra distinta.
Me parece un buen consejo el tuyo, amiga: se trata de publicar. Ojo, no a toda costa, pero adaptare es de sabios. Hay un dicho en la filosofía china que viene a decir que el bambú sobrevive a la tormenta, pero el roble termina partiéndose. El primero puede parecer más frágil, pero es flexible y se amolda al viento, el segundo debido a su rigidez, le planta cara.
Hay que adaptarse!!!! ¡sin perder la esencia!
Un besote.

Sergio G.Ros dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Elena. He pedido ayuda a amigas y amigos escritores para tener una opinión externa, y, además, he decidido comenzar la revisión. Intentaré aprender de lo que me han aconsejado: porque es una suerte que te den consejos y no la tradicional carta estándar. Estos consejos, por inusuales, viniendo de una agencia hacia un novel deben ser valorados como oro en paño, ¿no te parece?
Muchas gracias, amiga, ya te contaré en qué queda todo esto. Besos.

Hola, naTTS. Sí, por supuesto guardaré mi manuscrito original a buen recaudo, pero no pierdo nada, como bien señalas, por intentar poner en práctica esa revisión. Además, ¡es verdad que igual hasta me sorprendo! Bueno, ahora toca afrontar una revisión distinta a la que hice en su momento, esta es más de estructura que de estilo. Pues parece que mi estilo les ha gustado.
Un beso.

Sergio G.Ros dijo...

Muchas gracias, Montse. Aunque no escribas, tu opinión también la valora, amiga. Creo que el momento llegará, pero tal vez, como apuntas, todavía no era el mío. Quizá sea pronto, quizá no: ¡trabajaremos para que llegue! Un beso.

Vaya, Marta, tu comentario no tiene desperdicio. Aunque he decidido emprender la revisión, también sopesé lo que dices. Es cierto_: lo que para un agente puede ser un fallo, para otro no. Ellos trabajan, al igual que las editoriales, buscando “vender” o acaparar una parte del mercado. Se basan en estadísticas, en flujo de tendencias, en géneros…. Lo que dices del autor que no se plegaba a los designios editoriales, lo he leído, visto y escuchado en muchos escritores. Algunos triunfaron y otros no. Es una decisión que cada uno debe asumir.
Un fuerte abrazo.

Sergio G.Ros dijo...

Ja,ja.. qué comentario más tierno el tuyo, María. Nuevamente gracias por tanta confianza en mí, que no sé si merezco. Los cambios que me han sugerido van más enfocados a la estructura de la novela y a intensificar ciertas partes de la misma que al estilo en sí. Pero voy a intentar revisar según sus parámetros… aunque no les haré caso en todo, no te preocupes. Un beso!!

Bueno, Ithur, pues ambos somos tozudos.. quizá esa misma tozudez es la que nos ayuda a escribir. Ahora mismo no estoy desanimado, fíjate qué cosas. Creo que este rechazo supone en sí mismo un nuevo reto por cuanto me plantea puntos a mejorar, y porque tampoco ha sido un rechazo cruel, me anima a trazos y me indica cosas buenas. Luego no debo ser tan malo: ¡lo intentaremos! Un abrazo y mejórate.

Sergio G.Ros dijo...

Sí, en eso estamos de acuerdo, Esther: habrá distintos puntos de vista.
Lo que ocurre, querida amiga, es que tengo referencias de dicha agencia y son buenas. Creo que, visto lo visto, al menos se han tomado la molestia de leer el manuscrito, y contestar con consejos y apuntando errores. Eso no es habitual en el panorama que hasta ahora me he encontrado y por tanto lo valoro bastante.
Abrazos!!!

Muchas gracias por los ánimos, prima Malube. Lo mismo digo: tenemos que luchar por nuestro sueño, y ser nosotros mismos. Pasito a pasito se hace el caminito, ¿verdad? Un beso y mucha suerte a ti también!!

Gracias, Cristina, tomo tu consejo, como tomé el de Lola_: tengo que trabajar mucho, aunque seguiré guardando mi original por ahí. Ojala tus deseos se cumplan, ¡besos!

Sergio G.Ros dijo...

Hola, Armando, ¡vaya situación la nuestra! Muchos compañeros me señalan que, por lo que dice la agencia, de haber enviado este manuscrito un año o dos antes, en otros tiempos de bonanza, lo hubieran cogido. ¡Pero no se puede vivir la vida con lo que hubiera podido pasar!, ¿verdad? Estamos en una época difícil y por eso valoro tanto esos consejos que me dio la agencia. Tú sabes bien lo difícil que es que te respondan siquiera, que accedan a leer la sinopsis y un par de capítulos, lo complicado que es que te pidan el manuscrito completo, que lo lean, que además lo hagan relativamente pronto, y que, finalmente, aunque te rechacen, te digan algo diferente a un simple no estándar.
Así que debo aprovechar cualquier resquicio, como el Conde de Montecristo: estar preparado para cuando tenga la más mínima oportunidad escapar del cautiverio en el que tienen encerradas mis obras.
¡Tendremos fe, querido amigo! ¡Ojala lleguemos juntos a la meta! Un abrazo.

Ja,ja.. qué bueno tu comentario, Javier. No, no voy a obcecarme y tu consejo es bueno y querido amigo. Lo cierto es que, sobre todo, señalan o apuntan fallos en estructura, no a estilo, pero aún así trataré de revisar la novela. Me alegro que le hayas cogido cariño a esto de revisar, yo que había aprendido a tener un instinto de revisión, acabo de darme cuenta que la revisión incluye distintas etapas: me toca revisar a fondo la estructura y esto solo puede hacerse con “un método”. Ya veré cómo lo consigo. Sí, me gustan los amigos que te señalan fallos, pero tampoco me gusta la crueldad, ¿sabes? Ja,ja… ¡qué quieres que te diga, Javier!, ¡son tantos palos los que llevo en el lomo!! Un abrazo y gracias por tu ofrecimiento, lo mismo digo.

Sergio G.Ros dijo...

Vaya, Oriafontan, me ha sorprendido tu comentario. Pensaba que te ibas a oponer a toda posibilidad de revisión, pero lo que me has dicho es un gran consejo y me ha gustado. Coincido contigo en lo sobrevalorado que está Tim Burton, sin desmerecer por otro lado su “originalidad”. No obstante, el plegarse en exceso a los designios de otros puede provocar que la esencia de uno mismo se disuelva. Han existido grandísimos directores que cogían historias de otros o hacían películas por encargo y, sin embargo, conseguían verdaderas joyas y lo que es más inusual hoy en día: dejaban su sello.
Eso es lo que hay que lograr, amigo. Un abrazo y gracias.

Muchas gracias, Blas… ¡Ay, la perseverancia! ¡Cuántas veces habremos de llamar a las puertas para que nos abran! Pero como bien dices hay que seguir luchando, intentándolo. Gracias por tus buenos consejos, Blas. Un fuerte abrazo.

Julia dijo...

Sergio, ánimo y al toro. Lo que me cuentas de que algunas de las opiniones que te han llegado son diametralmente opuestas debe hacerte pensar, porque si un fallo es real, todo el mundo se da cuenta. Si hay versiones que se contradicen, algo no está del todo claro. En cuanto a la agencia, sus recomendaciones serán válidas si con sus comentarios y aportaciones dejan ver que entienden lo que has escrito y saben de qué va la cosa, porque hay gente que realmente no entiende lo que está leyendo, y puede que tú te expliques muy mal, puede ocurrir, pero como dijo un día un profesor mío de literatura: "si alguien no entiende a Dante, el problema no es de Dante.". Eso también hay que tenerlo en cuenta. Y de lectores editoriales miopes se podrían escribir tomos y tomos...

Lo que no quiere decir que no tengas que echarle una nueva miradita a tu texto para ver cómo puedes mejorarlo. Yo lo estoy haciendo con el mío y me sonrojo al ver la cantidad de fallos que le estoy encontrando. Nos ocurre a todos y es sano. La duda es sana. Ponte a ello, con calma, sin prisas, con una mirada nueva, con el optimismo a rebosar y el espíritu crítico alerta. El hecho de que esta agencia te haya dicho lo que puede mejorarse es muy de agradecer, no todas lo hacen, pero cuidadito porque su mirada no es la tuya, y los fallos técnicos se deben corregir, pero hay muchos modos de contar una historia y todos son válidos, no dejes que nadie te imponga el suyo.

Besos, y repito: ánimo y al toro. Si te lo tomas con calma, te puedes divertir incluso, yo lo estoy haciendo ;D

MiánRos dijo...

Hola, Sergio,

Buff, cuántas veces seremos ignorados o rechazados que para el caso es el NO en diferentes versiones.
Supongo que tú tienes una idea más clara que cualquiera de nosotros sobre los rectificaciones que te comentan. Desde luego hay que ser consecuente y reconocer si en verdad existe cambio o por el contrario supones que es una apreciación simplemente de gusto; cada editor tendrá el suyo, obviamente; ni a todos nos gusta el azul, ni a todos nos gusta lo recto, ¿entiendes, no? La ventaja es que ellos andan a diario en este mundillo y saben lo que puede caer (o enganchar)bien y lo que no.
Un abrazo, amigo. Y lo que tú consideres al final, que haya sido por tu propia voluntad.

Mián Ros

Daniel DC dijo...

No te desanimes mi estimado amigo; otro rechazo se convierte en un peldaño más hacia el camino de tus metas. Recuerda a Thomas Alba Edison quien luego de fallar miles de veces en su mismo invento, dijo: «No he fracasado. Acabo de encontrar 10,000 formas que no funcionan» La bombilla eléctrica sigue siendo uno de los mejores inventos creados por el hombre.

Un cordial abrazo,

Daniel DC

Tessa dijo...

Hola Sergio:
Pienso que posees una fuerte personalidad, aparte de ser un gran escritor, en todas tus entradas tienes los pies en la tierra.
Creo que tu esfuerzo vale la pena aunque ahora te toque esperar.
No te desanimes, alguien que es capaz de sortear el temporal como tú, seguro que llega a buen puerto.

Besos,
Tessa

Sergio G.Ros dijo...

Julia, muy buena tu reflexión. Creo que debo intentar mejorar la novela, y, desde luego, no hay nada como la visión objetiva (o subjetiva) de alguien externo a mí, que tiene conocimientos profesionales y, cuyo principal objetivo, es conseguir "dinero" a través de la literatua. Obviamente eso pone a la agencia en una postura de máxima exigencia.
Sinceramente pienso que por intentarlo no pasa nada: siempre se puede aprender algo. Estoy seguro.
Un fuerte abrazo, querida amiga.
P.D. Es verdad: escasas agencias te dan consejos.

Gracias, MiánRos, trataré de ser honesto y meditar en qué medida puedo seguir siéndolo modelando la novela con los cambios que me sugieren. PEro además de honesto debo ser humilde, y no tan cabezota, je,je.. Un fuerte abrazo.

Sergio G.Ros dijo...

Gracias, Daniel: pues yo debo llevar, rechazo a rechazo, muchos peldaños recorridos, je,je.. PEro estoy contigo, se aprende un montón y cada vez se está más cerca de la solución correcta.

Sergio G.Ros dijo...

Jolines, Tessa: muchísimas gracias por ese comentario, me ha alegrado el día, amiga.
¡Qué bonito eso que dices!.. ¡me he puesto colorado! Un besote.

Felisa Moreno dijo...

Hola Sergio, no te dejes amilanar por los rechazos, es lo habitual, todos los hemos sufrido en mayor o menor medida, si considero que los escritos hay que revisarlos una y mil veces para conseguir plasmar con mayor nitidez las ideas que nos rondan por la cabeza.
Un abrazo y adelante.

Jesús F. dijo...

¿Qué tal, Sergio?
Adelante, sopesa tus opciones y decide lo que te dicten el corazón y la cabeza.
Yo te puedo contar mi propia experiencia: escribí mi primera novela, rechacé modificarla y al final acabé reconociendo que debía pasar la tijera, llegando a modificar varios de los capítulos finales. A la larga creo que ha sido mejor, y aunque ahora la pobre descansa en una especie de limbo no descarto que algún día pueda verla, flamante en una librería.
Un abrazo.

Sergio G.Ros dijo...

Muchas gracias, Felisa y Jesús, lo importante es seguir hacia delante, trabajando y corrigiendo. Nadie es perfecto, pero sí tiene derecho a mejorar.
Un abrazo.