El Legado no es lo que parece.
Yo tardé en darme cuenta. Para ser exactos, creo que fue cuando me encontraba en el tercio final del libro. La prosa sencilla y precisa te conduce por la novela como un adulto pasearía a un niño por un museo de historia. El adulto señala al niño una escena y le explica su significado de forma clara. El niño asiente.
Estuve a punto de salir de ese museo convencido de lo que acababa de ver, pero tropecé y me di cuenta de que en realidad estaba ante una ilusión.
Entonces fui consciente de que Blanca Miosi me había hipnotizado con su lenguaje, con sus idas y venidas, cambios de lugar y personajes, y comprendí que un lector afín a ese tipo de literatura, al acabar el libro se habría quedado satisfecho con lo que había leído.
Pero, desde esta humilde reseña, les animo a no dejarse llevar. Les animo a bajarse del carrito de la visita guiada, les animo, en definitiva, a tener los sentidos alerta y a elevar el nivel de percepción. ¡Carajo!, ¡¡les animo a complicarse la vida!! Porque, ¿nunca han tenido la sensación de que algo no cuadraba, de que “había algo más”?
Bien, les contaré un secreto: el sitio exacto dónde tropecé.
Fue en la página 240. Allí encontré un pasadizo al que se accedía a través de una protuberancia disimulada entre la novena y undécima líneas. Si quieren accionarlo deberán presionar dichas líneas con los dedos índice y pulgar –separados- y leer en voz alta el encantamiento que los librará de la hipnosis:
Yo tardé en darme cuenta. Para ser exactos, creo que fue cuando me encontraba en el tercio final del libro. La prosa sencilla y precisa te conduce por la novela como un adulto pasearía a un niño por un museo de historia. El adulto señala al niño una escena y le explica su significado de forma clara. El niño asiente.
Estuve a punto de salir de ese museo convencido de lo que acababa de ver, pero tropecé y me di cuenta de que en realidad estaba ante una ilusión.
Entonces fui consciente de que Blanca Miosi me había hipnotizado con su lenguaje, con sus idas y venidas, cambios de lugar y personajes, y comprendí que un lector afín a ese tipo de literatura, al acabar el libro se habría quedado satisfecho con lo que había leído.
Pero, desde esta humilde reseña, les animo a no dejarse llevar. Les animo a bajarse del carrito de la visita guiada, les animo, en definitiva, a tener los sentidos alerta y a elevar el nivel de percepción. ¡Carajo!, ¡¡les animo a complicarse la vida!! Porque, ¿nunca han tenido la sensación de que algo no cuadraba, de que “había algo más”?
Bien, les contaré un secreto: el sitio exacto dónde tropecé.
Fue en la página 240. Allí encontré un pasadizo al que se accedía a través de una protuberancia disimulada entre la novena y undécima líneas. Si quieren accionarlo deberán presionar dichas líneas con los dedos índice y pulgar –separados- y leer en voz alta el encantamiento que los librará de la hipnosis:
<<¿Sabes de dónde provienen las fuerzas que manejan el mundo? De lo oculto, de lo no declarado, de lo reguardado en lo más profundo de las mentes. >>
Entonces, descubrirán que lo que estaban leyendo estaba escrito sobre papel calca. Lo auténtico se encuentra detrás, grabado en el subconsciente, en “el sótano”. Y deben bajar a él, antorcha en mano, sintiendo lo que se esconde tras de El legado: un mensaje transcendental y devastador, claustrofóbico. No hay otra forma: deben bajar con Hanussen a ese infierno subterráneo de San Gotardo, a ese castillo de Blad, para darse cuenta de que no se baja a un "lugar físico".
Hanussen es la conciencia del ser humano que llevamos dentro, al que odiamos y somos capaces de amar. Posee la sabiduría descansando sobre su espalda, posee riquezas, y tiene sobre todo, poder. Es la clase de hombre que, a lo largo de la historia, ha brotado de las entrañas de una mujer para sorprender al mundo, como un fruto exótico resplandece en medio de un jardín gris. Quizá una manzana primigenia.
Por eso, estoy seguro de que, dentro de un tiempo, retomaré de nuevo esa novela y la leeré con los cinco sentidos y la guardia alta, para que Miosi, la prestidigitadora que hay al otro lado del Atlántico, no vuelva a jugármela. Aunque no las tengo todas conmigo. Empiezo a intuir que las páginas cambiarán, que los personajes no serán exactamente iguales a la primera vez que leí “El Legado”.

La autora, Blanca Miosi
Para terminar, les lanzo dos apuntes que barrunto mirando de reojo la bella portada:
¿Puede la maldad estar incrustada en los genes? Y, ¿Puede alguien transmutar la rabia de cientos de miles de personas en un poder que lo haga el rey del mundo?
Sí, piensen en un tipo enclenque y vulgar subido en un estrado arengando a una masa enfervorecida, y acertarán.
¿Puede la maldad estar incrustada en los genes? Y, ¿Puede alguien transmutar la rabia de cientos de miles de personas en un poder que lo haga el rey del mundo?
Sí, piensen en un tipo enclenque y vulgar subido en un estrado arengando a una masa enfervorecida, y acertarán.
23 comentarios:
Todavía no he leído El legado. La hija de Hitler, de Blanca Miosi, aunque sí que luce ya en mi estantería (lo compré la semana pasada en el Corte Inglés), está listo para cuando termine de leer, Cuentos desde el Reino peligroso, del señor Tolkien.
Es curioso el abanico de apreciaciones que se llega a distinguir al término de una novela; pero está bien, eso significa que algo queda revolviendo la zona razonable que hace que nos creamos diferentes (apreciación humana, obviamente; no le preguntes a un delfín, más que nada porque no hablas delfín, pero si entendieras su lengua (me arrodillo ante ti) su creencia verías que es totalmente desigual a la tuya, o sea a los humanos).
Volviendo al hilo. Con esta advertencia pública hecha en tu reseña de la novela El Legado, no tengo por más que, cuando abra el libro y desde la primera página, rumiar párrafo a párrafo mientras los textos vayan desfilando poco a poco ante mis ojos. De seguro alguna sensación (explícita) se cuele hacia mi interior, y allí, dependiendo de la intensidad y la sacudida recibida, el goce se divida yendo aún más allá, y ocupe alguno de los cubículos donde guardo las preciadas joyas del estremecimiento.
En fin, gracias por instalar este semáforo (de luz roja) antes de echarnos a leer (dicen que hombre prevenido vale por dos; avisaré a mi par (ese impalpable ser que me alienta y desalienta a veces) para escrutar a cuatro ojos, no te quepa duda).
Aspiro a pensar, por tus palabras, que es una hermosa historia... Pronto, muy pronto desarroparé la duda, y lo sabré por cuenta propia.
Siempre es de merecer tus post, Deusvolt.
Aquí tienes cinco dedos que conforman una mano amiga; saludos.
Mián Ros
Primero 'La búsqueda' me hizo viajar, y ahora 'El legado', efectivamente, me hipnotizó.
Blanca, una de mis blogueras favoritas...
Un abrazo,
Estimado amigo, tuvimos la misma percepción de la novela: hipnotiza desde el comienzo; por eso hay que estar alerta en la lectura.
Por causalidad, publicamos nuestros testimoniales como sorpresa a Blanca, el mismo día jueves; hoy coincide con su cumpleaños.
Un cordial abrazo,
Daniel DC
PD: Borré los comentarios anteriores porque se fueron sin anexar una palabra.
Como siempre nos dejas con las ganas de buscar el libro, leerlo y saborearlo. Y como siempre la reseña original y diferente.
Estoy de acuerdo con los comentarios, Deusvolt. Una reseña original y diferente, avisando de los puntos fuertes del magnífico libro de Blanca.
Desde luego que leyéndote dan ganas de salir corriendo a buscar el libro, aunque afortunadamente yo ya le tengo y doy fe de que se disfruta con él desde la primera hasta la última palabra.
Saludos.
Gracias a ti, MiánRos por el comentario, que en sí mismo, una reflexión hermosa sobre cómo una misma historia puede ser percibida de manera distinta según quien la lea, y ahí puntualizo yo: incluso puede ser diferente siendo la misma persona la que lea la historia pasado un tiempo, con ánimo distinto y en distintas circunstancias. Por cierto, de algo similar (o igual) trata el último post de Lola Mariné en su estupendo blog: "Gatos por los tejados".
Te estrecho la mano MiánRos encantado.
Un abrazo.
Bienvenido, TitoCarlos. Pues yo no he leído "La búsqueda" y visto lo visto, me quedo con unas tremendas ganas. También me uno a tu afirmación: Blanca es una de mis blogueras favoritas. Gracias por pasarte.
Un saludo.
Jolines, Daniel, yo me enteré del cumple por ti, así que, al menos yo, estoy libre de toda "causalidad" y caigo dentro de la casualidad, o ¿era al revés? Ja,ja... Me alegra que hayamos coincidido en lo de la reseña el mismo día. Desde luego, Blanca, se lo merece.
Gracias por pasarte, amigo.
Malube, como siempre: gracias por tus palabras. Amiga, a ver si pronto puedo hacer una reseña de tu segunda novela, ¿no estaría mal, verdad?
Un beso.
Armando, gracias por pasarte. Este libro me ha hecho pensar bastante. Reconozco que Blanca me ha puesto contra la pared, je,je...
Me alegro de que hayamos coincidido en la percepción de los puntos fuertes.
Un abrazo.
Sí, señor, original forma de "vender" una lectura. Ya quisiera una crítica así para un (futuro) libro mío.
Sabes despertar el interés de quien te lee.
Mi aplauso
Vaya por lo que cuentas es como un palimpsesto dónde lo que está detrás tiene más valor. Y sabemos que está ahí, lo intuimos.
Que bueno es, y como me gusta eso de la intuición. En los tres relatillos de aficionado que he escrito pongo la intuición como elemento esencial.
También puede ocurrir que un literatura aparentemente sencilla y directa esconda un mundo oculto. Eso está sólo para el alacance de unos pocos escritores.
Hola amigo.
Que forma de vender literatura...
es una pena que no podamos leer tus trabajos, eres claro y dices con las palabras justas lo que tienes que decir.
Entre los lios de vida que llevo y los libros de la tertulia, más los que tengo a medias...bueno tendré que leer el de Blanca.
Un beso.
Deusvolt, hay que ver cómo escribes comentarios, tendrías que hacerte crítico literario XD.
Sabes hacer que sienta atracción por un libro.
Saludos.
Alejandro, ojalá, pronto, haya un libro tuyo en la calle. Cuando eso ocurra, si quieres, haré una reseña gustoso. No lo dudes.
Un abrazo.
Oriafontan, estoy contigo: la intuición es fundamental, pero al mismo tiempo, es delicada -como sabes- y se ve afectada por estados de ánimo (por ejemplo). No hay nada más hermoso que descubrir un pasadizo secreto. Es magia pura.
P.D. Tengo que decirlo, nada más leer tu comentario eché mano de
mi viejo Aristos. Definición Palimpsesto: pergamino antiguo, que bajo la escritura conserva vestigios de otra anterior.
Ja,ja.. como siempre, genial, Oriafontan. Un saludo.
Isis, yo también estoy deseando leer tus trabajos "impresos". Por cierto, yo también ando con lío, no me resisto a leer sólo lo que nos manda el profe. Como ves acabo de terminar el Legado, empiezo con "Violetas de Marzo", y miro de soslayo el libro que me dejaste: chica, estoy en un verdadero aprieto porque se acaba el mes...ja,ja.. Un beso.
Hola Ithur! ¿Crítico literario? Pues no, yo no soy nada objetivo. Mis reseñas son subjetivas totalmente. Tengo que escribir tal como lo siento, como lo "intuyo". Lamentablemente, eso no encaja con la hermética maquinaria editorial, ¿no?
JE,je... A ver cuándo puedo coger a tu pequeñín y darle un arrumaco, ja,ja.. Un abrazo grande, amigo Ithur.
Estupenda reseña, Deusvolt, Blanca se sentirá muy satisfecha.
Todavía tengo pendiente la lectura de El legado, espero "incarle el ojo" pronto.
Saludos.
Hola, Sergio. ¡Qué buen crítico literario serías! ¿Plan E, para poner ladrillos? ¡Que se incentive la lectura, leñe!
Se te lee en un plis-plas. A ver para cuando dos entradas a la semana, por lo menos.
Blanca puede estar orgullosa de su novela y de tu crítica.
Un saludo
Hola, Deusvolt. Magnífica reseña, ya tengo ganas de leerme "El Legado". Oye, ¿y tú cómo te encuentras? ¿Estás más animado?
Un beso!
La verdad, Deusvolt, después de leer tu reseña, no sé qué más decir. Sólo que te quedo muy agradecida por haber analizado a fondo el tema de la novela. No es un libro más donde se habla de Hitler y la supuesta magia que lo rodeaba. Es ir un poco más allá. Pero yo como autora soy la que menos debe inducir al lector con alguna sugerencia hecha desde afuera.
Es el lector quien tendrá que sumergirse en las profundidades de la trama y sacar sus propias conclusiones, que no necesariamente han de ser favorables.
Gracias, otra vez, amigo,
Besos,
Blanca Miosi
Gracias, Lola. ¡¡Que aproveche!!
Un abrazo.
Muchas gracias, Blas. También estoy deseando leer EEDLA, a ver si hay suerte y está para la campaña de Navidad, ¿te imaginas? Un abrazo, amigo.
Hola Silvia. Gracias por preguntar. Ahora mismo estoy enzarzado con la corrección de mi último manuscrito (ya llevo varias revisiones). Dos amigas estupendas me han proporcionado una nueva orientación para perfilar la historia y hacerla más dinámica, "más vendible", por decirlo de algún modo. No son canmbios espectaculares, "detallitos" que bien perfilados pueden dar mucho de sí. Así que, respondiendo a tu pregunta: estoy trabajando.
Un beso, Silvia. Muchas gracias.
Blanca, no sé por qué, pero mire hacia donde mire me topo con Hitler, coño,¡¡está hasta en la sopa!! Supongo que ahora mismo hay un boom relacionado con el aniversario del desembarco de Normandía, y se ha vuelto a poner de moda todo lo que tenga que ver con la SEgunda Guerra Mundial. Por eso creo, que quedarse sólo con el análisis de Hitler que puede aportar tu obra -y que lo aporta- sería quedarse corto, ¿no te parece? Umm... Pienso que tu novela va más allá, se mueve subyugantemente por otros derroteros, aunque como dije en la reseña, una persona que busque un tipo de literatura (misterio+historia+ personajes importantes) la va a encontrar, bien escrita, muy correcta históricamente, pero... ¡¡No es lo más importante!! Eso es lo que pienso. Bueno, no sigo que acabo de venir del cine y me he tragado "Malditos Bastardos", y, por cierto, el personaje de Hitler me ha recordado a los muñecotes que salían en Canal +: una burda caricatura. Un abrazo, Blanca.,
Y el mérito es tuyo por hacer pensar. Hoy en día poca gente busca provocar esa reacción en el lector. El 80% de los bestseller son lo más parecido a la comida rápida.
Ojo, ¡a mí me encanta la comida rápida! ¡Pero no puede calificarse de comida cinco estrellas!
Si el personaje de Hitler está demasiado visto pero eso no quita que se pueda hacer un buen libro sobre él como el que hizo Joaquim Fest en su biografía que es de las mejores que me he leído además de valiente.
Amig@s escritores os doy una sugerencia si me lo permitís:
Del personaje María Pacheco se podría hacer una novela estupenda.
La mujer de Padilla es para mí una de las mayores heroínas de al historia ¿que os parece?
Hola, Oriafontan. Seguro que tu propuesta en manos de un escritor al que le guste mucho el tema histórico puede ser un buen libro, desde luego.
Oye, quería preguntarte algo: ¿Está roto el foro de Locus? Hace tiempo que no puedo entrar en él.
Un saludo.
Ha habido algun problema técnico pero a mí me deja entrar sólo que te pide siempre la contraseña.
Por cierto hoy en el FNAC de Madrid de Preciados (estaba Bisbal en un baño de multitudes impresionante) he comprado por sólo 8,95 euros el libro de Patrick Ericson "La escala masónica". Por si a alguien le interesa y ya pondré por ahí que me ha parecido la primera novela de Patrick.
Pues ya nos contarás cómo está el libro, seguro que muy bien.
Por cierto, sigo sin poder entrar en Locus, se queda la pantalla en blanco. En fin, habrá que esperar.
Un saludo.
Con lo del foro prueba cambiando de navegador a mí con el mozilla me deja sin problemas sólo que me pide en cada sesión identificarme.
Por cierto a ver si algun día le dedicas alguna de tus entradas a la intuición como tema literario.
Un abrazo.
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