lunes, 17 de agosto de 2009

Dará que hablar

Más o menos por octubre del año pasado, estaba en una situación parecida a la que estoy ahora. Acababa de terminar una novela (la tercera) y le daba vueltas a varias ideas, mientras retozaba por internet y buscaba información acerca de cómo poder acceder a Editoriales y Agencias. Fue por esa época cuando empecé a visitar los foros literarios, descubriendo fascinado la gran cantidad de gente que compartíamos la ilusión de publicar. Una de las primeras personas con las que me topé, fue Malube (muchas veces me da la sensación que todo el mundo la conoce, je,je). Cuando me enteré que había quedado finalista en el Premio Planeta casi se me salieron los ojos de las órbitas.

  • -Reflexión-. Resulta curioso: estoy casi seguro de que para algunos de mis amigos y compañeros de trabajo (ajenos a mi "vida literaria") lo de quedar finalista en el Planeta les resultaría "pintoresco". Me parece que no pueden hacerse una idea de lo grande e increíblemente difícil que es. Tal vez lo entenderían si les pusiera un ejemplo ficticio: que el entrenador del Barca, Guardiola, tira no ya de un jugador de la cantera del equipo filial, si no de alguien completamente desconocido, que por diversas cuestiones del azar termina en su banquillo en la final de la Copa de Europa. Guardiola saca al desconocido y este la lía y marca tres goles. Bueno, a lo mejor así podrían hacerse una idea. ¿Qué queréis que os diga? Es así de triste. La literatura, por lo menos en los círculos que me muevo resulta algo paradójico. A veces frustrante. Por una lado, no tienes el reconocimiento de las editoriales, incluso careces de la oportunidad de que lean tus manuscritos, y, por otro, la triste realidad de la calle, ajena a la lucha de muchos noveles.

Pero no nos amarguemos. Toda lucha, tiene al final cierto reconocimiento. Sobre todo para el que pelea en el campo de batalla.
Así que continuaré con Malube. ¿Por qué? Porque estoy seguro de que esta escritora dará que hablar. Su tesón, amabilidad, humildad, espíritu de trabajo, de mejora, de autocrítica, de aprendizaje, es un ejemplo para nosotros. Sigue participando activamente en los foros, dando consejos y recibiéndolos. Ha publicado un magnífico libro: "El final del Ave Fénix" y continúa en la brecha, ahora con una segunda parte (o eso creo) que esperemos tenga un merecido reconocimiento.
Por eso Malube, Marta, prima de letras, compañera de foros, esta entrada va por ti. Humildemente desde mi blog: ¡Gracias por todos tus consejos y ayuda, guapetona!
Para terminar os pongo la reseña que hice de su libro (aunque sé que muchos ya la habéis leído).

Mi opinión sobre el Final del Ave Fénix.



Cuando era pequeño vi una película que me encantó. Su título era “Qué verde era mi valle” (1941, John Ford). Años después, de adolescente, volví a verla en televisión y me gustó aún más. Recuerdo que en la tertulia posterior a la emisión, uno de los asistentes dijo algo sobre el director que me llamó mucho la atención, dijo: “John Ford tenía oficio”. Oficio, me dije. Qué curiosa forma de definir a un director de cine, un artista. El asistente de la tertulia puso un ejemplo: en una de las escenas, la novia baja por unas escaleras con el velo puesto y a Ford no terminaba de gustarle. Cogió un ventilador y lo hizo apuntar hacia ella, de modo que en la escena parece que una suave brisa deja su rostro al descubierto. Aparentemente es una tontería, en una escena, además, muy sencillita. Pero eso es oficio, porque el plano cambia completamente, y con ello la sensación que transmite al espectador.
No es por nada, pero para Steven Spielberg, Centauros del desierto es la mejor película de la historia. Otra del señor Ford, por cierto. Spielberg estaba tan obsesionado con ella que se la llevaba a los rodajes para inspirarse (los desiertos de Indiana Jones, o los de Encuentros en la Tercera Fase son muestras de ello).
A lo que voy: El final del Ave Fénix es la primera novela de Marta Querol Benèch, y en mi humilde opinión, lo que demuestra con ella, es, sin lugar a dudas, que estamos ante una escritora con “oficio”, vamos una escritora como la copa de un pino como dirían los menos remilgados.
En la solapa de la novela se habla de una “prosa diáfana y diálogos ágiles”, pero esa descripción se queda corta. La prosa no es solo diáfana, es concisa, exacta. La ambientación es la justa para hacernos entrar en situación; la narración consigue una fluidez delicada, imperceptible, que permite saltar de un capítulo a otro sin baches, ni estridencias. Lees sin darte cuenta, y eso, para mí es un placer. Marta es admirablemente sencilla, coloquial y culta cuando debe serlo. Y los diálogos demuestran que tiene el oído fino de quien sabe escuchar. ¿Ágiles? Son maravillosos.
Para colmo, te encuentras con un prólogo que “te tumba”. Ahí demuestra, una vez más cómo se las gasta. Aunque los tintes autobiográficos saltan a la vista, ella toma las riendas con fuerza y controla la situación, con temple, sin dejarse llevar. Esa contención es una constante en la novela, y viene a refrendar su profesionalidad, sus maneras.
Alguien me dijo una vez que las novelas son los personajes que las pueblan. El final del Ave Fénix si es una buena historia, lo es, entre otras cosas, por sus personajes. Porque transpiran vida. Y no es una historia al uso, es abrumadoramente real, cercana. Sin concesiones.
Por eso os invito de todo corazón a leerla. Merece la pena, de verdad.

Deusvolt.

15 comentarios:

Malube dijo...

Entraba yo para ver si había algo nuevo, y va y me encuentro con esto... La verdad es que me he emocionado hasta el punto de llamar a la familia para que lo viera. Me has hecho llorar ¡y me has hecho reir! Jaja, buenísimo el ejemplo futbolero.
Solo puedo darte las gracias y desearte lo mejor, pero esto ya lo sabes.
Un beso muy fuerte, Sergio.

Deusvolt dijo...

¡Me alegro de haberte hecho reír y llorar al mismo tiempo! Tengo una amiga a la que le ocurre lo mismo cuando estoy inspirado y suelto una de las mías, je, je.
Pero, ¿acaso pensabas que ahora que tengo un blog y soy importante (ja,ja...) no iba acordarme de ti?
Jope, con lo que me has ayudado. Te lo mereces!!!!
Un beso.

STB dijo...

Pues nada, bienvenido al mundo blogero. Ya nos colgarás algún retazo de tus escritos para conocerte un poco más.
Vi tu saludo en el blog de Elisabet y ha pasado a curiosear ;)

Isis dijo...

mi querido amigo...
Veo que te abres paso en este mundo del blog estupendamente.

Me alegro de estar contigo en este lugar y en el que nos conocimos.

Los libros...amigos callados de muchas cosas.

Un besico murciano.

Susana Eevee dijo...

Felicidades por el blog.
Se ve un rinconcito muy agradable lleno de amigos en común.

¿Qué decir de Marta? Pues yo creo que lo mismo que de Elisabet. Ambas son un ejemplo de compañerismo y humildad. Su tensón a la hora de luchar por un buen trabajo ha tenido su reconocimiento.

Un saludo.

Deusvolt dijo...

STB, gracias por pasarte por aquí. ¿Sabes? Me has hecho pensar. Hasta ahora he escrito novelas y varios relatos cortos, pero no sé de que manera "colocar retazos" de mi obra en el blog, ya veré la forma. Espero de todos modos que las reflexiones y comentarios sea de tu agrado e interés. Un fuerte abrazo, sobre todo si vienes del excelente blog de Elisabet, que recomiendo encarecidamente a todo el mundo.
Un abrazo.

Deusvolt dijo...

Isis, la verdad es que tienes mucho mérito viniendo cada mes desde Murcia hasta nuestra tertulia, creo que eso diche mucho de tí y de tu interés cultural. Me alegro de contar contigo y que aportes tus reflexiones en el blog. ¡¡Una poetisa no está al alcance de todos los blogeros!! Y más si es de las grandes!! je, je. Un beso.

Deusvolt dijo...

Por cierto, y para todo el mundo el blog de Isis, y sus hermosas poesías lo podéis encontrar en
http://unpasilloencerado.blogspot.com/

Deusvolt dijo...

¡Hola Susana! Encantado de leerte. Me hace mucha ilusión que te guste el blog; ese es mi propósito: que sea un rincón agradable... Totalmente de acuerdo con lo que comentas de Marta y Elisabet. Ambas son un ejemplo para todos los escritores que empezamos, y, además, no debemos olvidar que ellas continúan en la brecha!!!
Un abrazo.

oriafontan dijo...

Enhorabuena a Malube por el libro.

Le deseo todo el éxito del mundo.

Deusvolt dijo...

Hola, oriafontan, me alegro mucho de que pases por aquí.
Un abrazo.

Megan Maxwell dijo...

Vaya, que maravilla de crítica y de opinión de un amigo a otro. Malube, no me extraña que estés feliz. Con amigos así que dicen cosas tan bonitas, es normal.

En fin chicos, el mundillo en el que nos movemos es durillo, y a veces algo complicado, pero bueno ahí estamos todos intendo cumplir nuestros sueños ¿no creeis?

Un saludo para todos, y lo dicho Malube......tienes un excelente amigo.

Besos

Megan

Deusvolt dijo...

Hola Megan Maxwell, encantado de que te pases por el blog. En efecto: el mundo editorial es durillo, pero como me dicen algunos compañeros: ¿no lo es acaso el "mundo real"? Bueno, es cierto. La diferencia, creo yo, es que con la literatura nos apasionamos y divertimos. Ojalá fuera igual con el trabajo diario (en el que no todos los momentos son malos). ¿Os imagináis trabajar en algo que realmente os apasione? ¿Siendo escritores a tiempo completo? Casi imposible, ¿no? Bueno los sueños están para ser soñados, y, a veces, para ser cumplidos.
Un abrazo.

Malube dijo...

Gracias Susana. Creo que Elisabet (Montse de Paz para los que no la conozcan) nos abrió una esperanza a todos los que empezamos.
Orianfontan, muchas graias por tus buenos deseos.
Y sí, Maxwell, aunque no conozco a Sergio más que de intercambiar pensamientos e información en la red, creo que podemos considerarnos amigos, ya que conmigo se ha portado como tal. Y espero poder traspasar la pantalla del PC algún día para darle el abrazo que se merece. Tampoco estamos tan lejor ¿verdad, Sergio?

Deusvolt dijo...

No, prima, ya sabes que no estamos tan lejos. Por supuesto que te considero mi amiga. A estas alturas uno hace suya la máxima de que "quien tiene un amigo tiene un tesoro", je,je..
Claro que espero que nos conozcamos en persona. A poder ser en la presentación de algún libro nuestro. Eso sería genial. Yo estoy convencido de que pasará.
Un saludo a todos.